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Nuevo gobierno griego enfrenta su primera gran protesta
Miércoles, Septiembre 26, 2012 - 08:14

Convocada por los dos mayores sindicatos del país que representan a la mitad de los cuatro millones de trabajadores griegos, se espera que la marcha lance a miles de griegos a las calles para protestar contra una nueva ronda de recortes demandada por la UE y el FMI.

Atenas. El nuevo gobierno griego enfrentaba el miércoles su primera huelga desde que asumió el poder en junio, en una protesta que mantenía prácticamente paralizada a Atenas, con los hospitales prestando servicios mínimos y vuelos y trenes suspendidos.

Convocada por los dos mayores sindicatos del país que representan a la mitad de los cuatro millones de trabajadores griegos, se espera que la marcha lance a miles de griegos a las calles para protestar contra una nueva ronda de recortes demandada por la UE y el FMI.

"Las nuevas medidas son insoportables, injustas y sólo empeoran la crisis. Estamos decididos a luchar hasta que ganemos", dijo Costas Tsikrikas, jefe del sindicato del sector público ADEDY.

"Pedimos a todos los trabajadores que se unan a la marcha contra las políticas que la troika está imponiendo", afirmó.

Las tradicionales vacaciones de verano han permitido que el Gobierno conservador del primer ministro Antonis Samaras disfrute de una calma relativa en las calles desde que asumió el poder con una estrecha ventaja dentro de una plataforma pro-euro y pro-rescate.

Pero ADEDY y su contraparte en el sector privado GSEE predecían una gran asistencia que el miércoles pondrá fin a la tranquilidad estival.

"Esta huelga es sólo el comienzo de nuestra lucha", dijo la sindicalista de ADEDY Despoina Spanou.

Unos 3.000 policías, el doble de la cifra que normalmente se despliega, vigilarán el centro de Atenas, ya que las autoridades han reforzado la seguridad para evitar los disturbios que han caracterizado las huelgas pasadas.

Atenas sufrió episodios violentos por última vez en febrero, cuando los manifestantes incendiaron tiendas y bancos mientras el Parlamento aprobaba un plan de austeridad.

Antes de las marchas, los barcos permanecían amarrados, los museos y monumentos cerrados a los visitantes y los controladores aéreos salían del trabajo para un paro de tres horas.

Gran parte de la molestia de los sindicatos se debe al recorte del gasto valorado en casi 12.000 millones de euros durante los próximos dos años que Grecia ha prometido a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional en un esfuerzo para asegurarse su próximo tramo de ayuda.

Se espera que el grueso de los recortes salga de reducir los salarios, pensiones y beneficios del estado del bienestar, arrojando una nueva oleada de miseria sobre los griegos, que dicen que las repetidas medidas de austeridad los han llevado al límite y han fracasado en mejorar el país.

Una encuesta de la agencia MRB la semana pasada mostró que más del 90% de los griegos piensan que los recortes son injustos y agobian a los pobres, y la gran mayoría espera más medidas de austeridad para los próximos años.

Pero dado que Grecia está enfrentándose a la bancarrota y a una potencial salida de la zona euro si no recibe más ayuda, el gobierno de Samaras no tiene más opción que sacar adelante las medidas impopulares, que también han expuesto fisuras en su frágil coalición.

Con Grecia en su quinto año de recesión y sin ver luz al final del túnel de la austeridad, los analistas dicen que la paciencia de los griegos se está acabando y una reacción pública violenta podría destrozar a la débil coalición liderada por los conservadores.

"Lo que la gente quiere decirle a Samaras es que están heridos y Samaras podría usar esto para demandar concesiones de la troika", dijo el director de la encuestadora MRB, Dimitris Mavros.

"La gente está deseando dar tiempo al gobierno, pero bajo ciertas condiciones como combatir la evasión de impuestos y asegurar la ampliación del crédito. Si el Gobierno tiene éxito con eso, su vida también se extenderá", agregó.

Autores

Reuters