Bogotá. Colombia planea reforzar la presencia de policías y militares en las ciudades y la frontera, como una estrategia para hacer frente a la escalada de ataques de grupos armados y el narcotráfico que ha puesto en tela de juicio la política de seguridad del gobierno.

El recién juramentado ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo este lunes que ese es uno de los puntos de una estrategia que calificó de "innovadora" y con la que dijo espera combatir con más contundencia a los delincuentes.

"Estamos justamente en un momento de la confrontación en que otra vez es necesario innovar y responder efectivamente a los cambios y a los retos que se nos presentan", dijo Pinzón en su discurso de posesión en el cargo.

El cambio de ministro se da en medio de críticas ante el recrudecimiento de los ataques de la guerrilla izquierdista y de las bandas de ex paramilitares de ultraderecha, muchos de ellos contra la vital infraestructura petrolera del cuarto mayor productor de crudo de América Latina, así como el secuestro de trabajadores del sector.

Expertos vaticinaron que la llegada de Pinzón al ministerio podría abrir paso a una reestructuración en la línea de mando de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.

El deterioro de la política de seguridad habría sido en opinión de expertos la principal razón por la que dimitió el anterior ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, quien estuvo en el cargo desde la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia en agosto del año pasado.

En los últimos años, la política de seguridad iniciada en el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, con el apoyo de Estados Unidos, dio un vuelco que llevó a los grupos rebeldes a retroceder hacia las selvas y montañas, lo que animó el ingreso de multimillonaria inversión extranjera directa.

"La orden del Presidente que yo entiendo recibimos es generar resultados, actuar con contundencia", agregó el nuevo ministro de Defensa, cartera considerada una de las más importantes por su impacto sobre el clima de inversión.

"Daré lineamiento estratégico, daré direccionamiento, exigiré disciplina, exigiré ética y exigiré resultados", enfatizó Pinzón, un economista que fue viceministro de Defensa cuando Santos dirigía esa cartera, en el pasado gobierno de Uribe.

Pinzón esbozó un plan de ocho objetivos estratégicos que incluyen hacer una revisión al actual proceso para generar una campaña en contra de los grupos ilegales, fortalecer la seguridad ciudadana mediante mayor inversión en tecnología y el aumento de policías y militares y más seguridad en las fronteras.

Colombia, el mayor productor mundial de cocaína, completa casi cinco décadas de conflicto interno armado, en el que además se han incrementado los índices de criminalidad en las principales zonas urbanas del país.