Lima. El nacionalista Ollanta Humala y la conservadora Keiko Fujimori permanecen virtualmente empatados a menos de un mes del balotaje por la presidencia de Perú, mientras que el número de indecisos sigue alto y será decisivo para definir la elección, dijo el sábado un sondeo.

Humala, quien ha moderado su discurso izquierdista pero aún inquieta a los inversores, tiene un 40,7% de las preferencias, mientras que Fujimori, considerada partidaria del libre mercado, tiene un 40,5%, según una encuesta realizada por la Universidad Católica de Perú.

En tanto, los encuestados que expresaron su intención de votar blanco, nulo o los que aún no optan por un candidato sumaron un 18,7 por ciento, porción que los contendores tendrán que conquistar para inclinar la balanza electoral.

El balotaje presidencial se realizará el 5 de junio.

La primera encuesta de la Universidad Católica de Perú para la segunda ronda electoral confirmó un sondeo anterior de la firma Ipsos Apoyo, que dio a Humala un 39% de la intención de votos y a Fujimori un 38%.

En las encuestas previas difundidas después de la primera ronda del 10 de abril, el nacionalista Humala superaba, aunque con un estrecho margen, a la legisladora Fujimori.

Algunos analistas consideran que las propuestas populistas del militar retirado aún inquietan porque pondrían en riesgo la estabilidad fiscal y las líneas económicas que han hecho de Perú uno de los países de mayor crecimiento en el mundo.

Otros ven con temor su iniciativa de gravar las ganancias extraordinarias de las empresas del sector minero, uno de los motores de la economía local, pese a que Humala ha dicho que cualquier cambio en tributario no sería traumático.

Humala, de 48 años, ha moderado su discurso y se ha distanciado políticamente del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien lo apoyó en las elecciones del 2006.

Ahora se ha acercado al pensamiento menos radical del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, para ubicarse más al centro y obtener el apoyo de los moderados.

En tanto Fujimori aún carga el pasivo de su padre, el ex presidente Alberto Fujimori, quien cumple una condena de 25 años de prisión por violaciones de derechos humanos y corrupción que golpearon su gobierno entre 1990 y el 2000.

Keiko Fujimori ha tratado de desmarcarse del gobierno autoritario de su padre y hasta ha jurado que no lo indultaría si llega al poder tras las elecciones de junio.

El sondeo del sábado fue realizado entre el 30 de abril y 3 de mayo a 1.570 personas de 19 regiones del país. La consulta tiene un margen de error de 2,47 puntos porcentuales.