Los presidentes de Honduras, Guatemala y El Salvador se reunieron este viernes con el presidente de Estados Unidos Barack Obama para hablar sobre la crisis humanitaria que ha desatado la migración infantil.

En el encuentro que duró menos de 15 minutos, el mandatario estadounidense reconoció la responsabilidad de su país en el fenómeno migratorio infantil.

Los países del llamado Triángulo Norte han sostenido que la violencia generado por el narcotráfico es uno de los factores que han impulsado la masiva migración de menores no acompañados.

Obama reconoció que Honduras, Guatemala y El Salvador son socios importantes de Estados Unidos, y se mostró a favor de programas de apoyo en estos países centroamericanos.

“El planteamiento de Honduras, El Salvador y Guatemala en conjunto es que tratemos la raíz del problema que significa identificar con claridad que tráfico de drogas, actividad de las maras genera violencia y eso genera un tema de emigración y al mismo tiempo falta de oportunidades”, había dicho más temprano el mandatario hondureño Juan Orlando Hernández. Estados Unidos debe "darse cuenta que una Centroamérica próspera, saludable, pacífica, no es un gasto, es una inversión" que al final beneficiará también a esa nación.

Opinó que el presidente estadounidense "debería de hacer un esfuerzo con el Congreso para podernos estructurar de un apoyo que vaya a la raíz del problema y un programa que sea integral, porque aquí tenemos múltiples causas, seguridad, falta de oportunidades económicas y un lenguaje que no sea ambiguo, sino que claro para combatir este problema”.

Hernández, junto a sus homólogos Salvador Sánchez Cerén y Otto Pérez, expondrán a Obama su posición para hallar una salida a la crisis humanitaria que ha generado la migración de niños no acompañados.

La cita es esta tarde y ha generado expectativas en medio de las deportaciones masivas de menores migrantes que ha iniciado el gobierno de Estados Unidos.

La crisis migratoria es un asunto de "vida o muerte", dijo el presidente hondureño en declaraciones a la prensa estadounidense. "Washington debe entender que una Centroamérica creciente, triunfante, con oportunidades y en paz es una gran inversión para el pueblo estadunidense", agregó.

La propuesta que llevarán a Obama los mandatarios de los países que encabezan las cifras de migración infantil "tiene que ver con un plan que vaya a la raíz del problema, que participemos todos, es decir Centroamérica, Estados Unidos y México y que también generan oportunidades que luchemos contra la violencia y podamos establecer esas formas legales”.

Previo a la cita con Obama, los presidentes centroamericanos se reunieron con el vicepresidente Joe Biden.

El jueves sostuvieron un encuentro con representantes de la Cámara y el Senado estadounidense, a quienes reclamaron mayor claridad en las políticas migratorias de ese país. Se estima que alrededor de 90.000 menores centroamericanos llegarán este año a la frontera de México y Estados Unidos.