Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió el viernes a Rusia que su campaña de bombardeos contra los rebeldes sirios podrían meter a Moscú en un "embrollo", después del tercer día de ofensivas aéreas para apoyar al presidente Bashar al-Assad.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Obama criticó frecuentemente al presidente ruso, Vladimir Putin, a quien acusó de actuar desde una posición debilitada para defender a un aliado autoritario que se está desmoronando.

Las oraciones del viernes fueron suspendidas en las zonas controladas por los insurgentes en la provincia de Homs, atacada esta semana por aviones militares rusos, ya que los residentes temen que las mezquitas sean un blanco, dijo un poblador local.

La decisión de Putin de lanzar ataques en Siria representa una dramática escalada de la participación extranjera en la guerra civil de más de cuatro años, en la que todas las potencias regionales tienen intereses.

También brinda material a los críticos de Obama en Estados Unidos, quienes sostienen que su escasa voluntad de actuar ha permitido que Moscú realice su mayor exhibición de fuerza en Oriente Medio en décadas.

Obama, no obstante, advirtió que Rusia e Irán, el principal aliado de Assad en el mundo musulmán, han aislado a la mayoría de los sirios y han enfadado a sus vecinos suníes.

"Un intento de Rusia e Irán de fortalecer a Assad y tratar de pacificar a la población sólo los va a meter en un embrollo y no funcionará", sostuvo Obama.

La campaña en Siria representa la primera vez que Moscú envía fuerzas a combatir más allá de las antiguas fronteras de la Unión Soviética desde la desastrosa campaña en Afganistán en la década de 1980, una audaz decisión de Putin.

La medida ocurre en un momento bajo en las relaciones de Rusia con Occidente, un año después de que Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones financieras a Moscú por anexarse territorios de Ucrania.

Obama dijo el viernes que ofreció trabajar con Rusia para llevar la paz a Siria, pero lanzó varias críticas a Putin, con quien tiene una relación fría. Una reunión entre ambos en Naciones Unidas esta semana aparentemente hizo poco para lograr una distensión.

"El señor Putin no tuvo que ir a Siria por un tema de fortaleza, sino por uno de debilidad, debido a que su cliente, el señor Assad, se estaba desmoronando y era insuficiente enviarle armas y dinero", dijo Obama.

El mandatario estadounidense restó importancia al respaldo internacional a la estrategia de Moscú, diciendo que palidece en comparación a la cantidad de países que apoyan la ofensiva aérea de Washington y sus aliados contra el Estado Islámico.