El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, decretó este martes que todas las empresas y negocios que vendan armas "deben tener licencias y hacer revisiones de antecedentes a los compradores", si no podrán serán sometidos a la Justicia, según explicó en un un discurso televisado desde la Casa Blanca.

Obama, quien estuvo acompañado por familiares de víctimas de tiroteos y masacres cometidos en el país en los últimos años, apuntó directamente a la oposición republicana, que rechazó en el Congreso "medidas de sentido común" para limitar la venta de armas a personas con antecedentes penales y problemas psicológicos.

"El lobby de armas puede tener como rehén al Congreso, pero no puede tener como rehén a Estados Unidos", sentenció el mandatario, según mostró la cadena de noticias CNN.

Obama dedicó gran parte de su discurso, que duró más de 30 minutos, para dejar claro "el sentido de urgencia" que envuelve al tema y recordó que más de 30.000 personas mueren por armas de fuego por año en Estados Unidos.

Además, recordó varios tiroteos que se sucedieron durante sus dos mandatos presidenciales e hizo especial hincapié en una que sacudió a todo el país y lo llevó a presentar por primera vez y sin demasiado éxito un paquete de reformas para limitar la venta de armas, la masacre en la escuela primaria de Sandy Hook, en el Estado de Connecticut, que en diciembre de 2012 terminó con 20 niños y seis adultos muertos.

"Cada vez que pienso en esos chicos, me da bronca", contó Obama e inmediatamente se le llenaron los ojos de lágrimas, al punto que no pudo evitar que algunas se derramaran sobre sus mejillas.

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En 2013 "90% de los estadounidenses apoyaron esa idea -su proyecto de ley-, 90% de los demócratas en el Senado apoyaron esa idea, pero fracasó porque el 90% de los republicanos en el Senado rechazaron esa idea", recordó y exigió que "todos los ciudadanos" le pidan al Congreso que "sea valiente y enfrente a las mentiras del lobby de armas".

Este año se registraron 325 tiroteos masivos, es decir, que más de cuatro personas resultaron heridas o muertas, en Estados Unidos, según Shootingtracker, una página web local que mantiene el conteo.