Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reveló este lunes un acuerdo para extender los recortes de impuestos de la era Bush por dos años, cediendo terreno a los republicanos, que están envalentonados por el triunfo en las elecciones legislativas del mes pasado.

Después de reunirse con líderes demócratas, Obama anunció lo que llamó un acuerdo "marco" con los republicanos que extenderá los recortes impositivos no sólo para la clase media, como buscaba el mandatario, sino también para los estadounidenses más adinerados, como querían los republicanos.

Se espera que el plan provisional encuentre resistencia entre algunos demócratas liberales, que han expresado su decepción de que el presidente estuviera cediendo a las demandas republicanas sin obtener demasiado a cambio.

El acuerdo de recorte de impuestos también extiende los beneficios por seguro de desempleo por 13 meses, lo que podría aplacar a algunos demócratas.

Pero Obama concedió a los republicanos demandas sobre el impuesto estatal, proponiendo un impuesto del 35% con un nivel de excepción individual de US$5 millones.

"No podemos jugar a la política en un momento en que el pueblo estadounidense está buscando que resolvamos los problemas", dijo Obama a periodistas. "Estoy seguro de que al final el Congreso hará lo correcto", agregó.

Obama insistió en que el compromiso era necesario antes de que el Congreso inicie su receso a fines de este mes para evitar un aumento en la tasa tributaria para la clase media, cuando todos los recortes de la era Bush expiren el 31 de diciembre.

"No tengo dudas de que todos encontrarán algo en este compromiso que no les gusta", dijo Obama. "De hecho, hay cosas que a mi no me gustan, concretamente la extensión de los recortes impositivos para los estadounidenses más ricos y los patrimonios más adinerados. Pero estos recortes impositivos expirarán en dos años", agregó.

Extender todos los recortes por dos años costaría unos US$501.000 millones, de acuerdo a la oficina de presupuesto del Congreso, en un momento en que Obama está bajo presión para recortar un déficit presupuestario de US$1.300 millones.

La oficina del Congreso dice también que renovar los recortes impulsarán la economía en el corto plazo pero serán nocivos a largo plazo.

El acuerdo posiblemente encuentre alguna resistencia de parte de los demócratas en el Congreso, pero analistas calculan que tiene una buena posibilidad de ser aprobado finalmente.

La mayoría de los demócratas quieren extender los recortes impositivos para individuos con ingresos hasta US$200.000, mientras que los republicanos han presionado para mantener los recortes para personas que tienen mayores ingresos.

El congresista demócrata Peter Welch calificó a la propuesta de Obama como "fiscalmente irresponsable" y "groseramente injusta".

"Nosotros apoyamos extender los recortes impositivos en su totalidad para el 98% de los contribuyentes estadounidenses, como el presidente propuso inicialmente. El no debería dar marcha atrás. Y nosotros tampoco", dijo Welch en una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Los más liberales acusan a Obama de estar dispuesto a comprometerse en la batalla tributaria, en un intento por encontrar terreno común con los republicanos.

El columnista del New York Times Paul Krugman argumentó en una columna el lunes que Obama debería dejar que aumenten los impuestos para todos los estadounidenses en vez de acordar que se mantengan las rebajas tributarias para los más ricos.