Washington. El presidente Barack Obama defendió este miércoles su política económica y criticó a la oposición republicana, mientras busca el apoyo del movimiento obrero de Estados Unidos para las elecciones parlamentarias del 2 de noviembre.

"Creo profundamente que las empresas son fuertes cuando sus trabajadores reciben buenos sueldos, tienen beneficios y son tratados con dignidad y respeto", dijo Obama a los líderes de la federación sindical AFL/CIO.

El fuerte respaldo de los sindicatos en la campaña presidencial 2008 colaboró con la victoria de Obama. Ahora el mandatario busca mantener a los trabajadores de su lado, a pesar de las señales de un apoyo decreciente en medio de un alto desempleo y un tibio crecimiento económico.

"Seguiremos luchando para que la economía funcione para todos y no sólo para unos pocos privilegiados", declaró el mandatario."

Obama es muy criticado por los republicanos y algunos empresarios debido a las reformas que ha defendido y que estos sectores temen podrían dañar las ganancias en el futuro.

"Tienen que recordarles por los próximos tres meses que esta elección es una alternativa", dijo Obama, recordando la hostilidad de los republicanos hacia los sindicatos cuando tenían el poder, mientras él, destacó, se encontraba aplicando normas para proteger el empleo.

Sin embargo, hay señales de frustración entre los líderes sindicales y la sensación de que el mandatario no ha hecho mucho por la creación de puestos de trabajo, con un desempleo estancado en el 9,5 % a pesar de la reanudación del crecimiento luego de la peor recesión económica en 70 años.

Los índices de aprobación de Obama ha caído y el Partido Demócrata podría perder el control del Congreso en noviembre, cuando se renueven los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 escaños del Senado.

El presidente insistió en que la economía va por el camino correcto, aunque dijo que la recuperación tras la recesión "tomará mucho más tiempo del que a cualquiera le gustaría".