Río de Janeiro. El presidente Barack Obama disfrutará este domingo los soleados paisajes de Río de Janeiro mientras corteja a América Latina en una gira económica y de buena voluntad opacada por el ataque aéreo de Estados Unidos y Europa contra las fuerzas de Muammar Gaddafi en Libia.

Obama comenzará el segundo día de lo que sus asesores han llamado su viaje al sur de la frontera del primer mandato, buscando apegarse a su ocupada agenda, pero con su atención dividida por la mayor intervención militar en el mundo árabe desde la invasión a Irak.

La campaña militar contra las fuerzas de Gaddafi iniciada este sábado interfirió con el programa de Obama de promoción de diplomacia y negocios en la capital Brasilia y parece seguro que hará lo mismo en Río, donde continuará reuniéndose con asesores de alto rango para seguir al tanto de los eventos.

Obama está buscando mejorar las relaciones con Brasil después de un período marcado por tensiones y descuido, durante el que China superó a Estados Unidos como el principal socio comercial de Brasil.

El pasará el día visitando una vibrante metrópolis que condensa lo que él dijo es el "extraordinario" ascenso de Brasil como una potencia mundial en los últimos años.

La Casa Blanca ha justificado la gira de cinco días de Obama a América Latina en gran parte por sus posibles dividendos, como aumentar las exportaciones de Estados Unidos para ayudar a crear empleos en el país, tema considerado como clave para sus opciones de reelección en el 2012.

Sus conversaciones de este sábado con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se concentraron en fortalecer los lazos económicos con la potencia latinoamericana, aunque se lograron pocos avances en disputas claves.

Críticos conservadores en Estados Unidos podrían aprovechar la oportunidad para censurar a Obama por estar lejos de Washington -y en una ciudad reconocida por sus bellas playas- en un momento en el que está poniendo en riesgo a tropas estadounidenses.

Sus enemigos republicanos lo han acusado de falta de liderazgo en una serie de crisis internacionales.

Pero apegándose a la imagen del presidente "Obama sin drama", la Casa Blanca quiere evitar cualquier noción de que el mandatario es rehén de los hechos o incapaz de atender otros negocios esenciales.

Itinerario de Obama en Río. El recorrido de Obama en Río será sólo a la icónica estatua del Cristo Redentor en el Corcovado, e incluso eso debió ser pospuesto de la mañana a la tarde para darle tiempo de ser informado sobre la situación en Libia.

El también visitará la famosa favela "Cidade de Deus" para revisar la reforzada seguridad y los esfuerzos de superación de la pobreza en el lugar, y pronunciará un discurso al pueblo brasileño en un teatro histórico en el centro de la ciudad.

Miles de residentes de Río quedaron decepcionados esta semana cuando funcionarios estadounidenses, sin entregar una razón, cancelaron los planes de que Obama pronunciara un discurso al aire libre ante una audiencia mucho mayor.

Sin importar el recinto, el mensaje de Obama tendrá que competir por la atención con las hostilidades en Libia.

Buques de guerra estadounidenses lanzaron misiles crucero este sábado, sumándose a Francia, el Reino Unido, Canadá e Italia en ataques que buscan incapacitar a las defensas aéreas del líder libio Muammar Gaddafi para impedir que sus seguidores avancen contra las zona controladas por rebeldes.

Consciente de la preocupación del público de involucrar a Estados Unidos en otro conflicto además de las guerras en Irak y Afganistán, Obama tuvo cuidado de hacer hincapié en el rol limitado del Ejército de Estados Unidos en Libia.

El insistió en que las fuerzas de Estados Unidos están respaldando, no liderando a la coalición internacional contra Gaddafi, y que no habría un compromiso estadounidense de tropas en terreno. Sin embargo, el aún podría enfrentar duras preguntas de los liberales que se oponen a la guerra en su país.

En Río, multitudes alegres salieron a las calles para saludar la llegada de la caravana de Obama a su hotel frente a la playa en la noche de este sábado.

Si bien los sondeos muestran que Obama es popular entre los brasileños, no todos le dieron la bienvenida a la ciudad del Carnaval y la samba.

La policía disparó balas de goma contra un pequeño grupo de manifestantes de izquierda después de que algunos lanzaron un cóctel Molotov contra el consulado de Estados Unidos en el centro de la ciudad.

La ciudad que parecía en una inexorable decadencia hace una década ha sido rejuvenecida por el crecimiento económico de Brasil, el descubrimiento de vastas reservas de petróleo frente a sus costas, su selección como sede de los Juegos Olímpicos del 2016 y una gran mejoría en su seguridad.

Mientras la crisis que remece a Medio Oriente ha hecho subir los precios del petróleo, Estados Unidos está adoptando un nuevo interés en las reservas submarinas que Brasil está comenzando a explorar frente a la costa de Río.

Rousseff dijo este sábado que ve oportunidades para que ambos países cooperen en el desarrollo de los campos.

Funcionarios y líderes de negocios de ambos países deben sostener reuniones este domingo para discutir oportunidades de inversión en torno al desarrollo del sector petrolero y un esperado aumento de infraestructura en Río para poder albergar los Juegos Olímpicos.

Obama abandonará Río en la mañana de este lunes para visitar a Chile y su historia de éxito económico y concluirá su gira regional este miércoles en El Salvador.