El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en la cumbre de líderes del G-8 en Camp David que el mandatario sirio, Bashar al-Assad, debe dejar el poder y apuntó a Yemen como modelo sobre cómo la transición política podría funcionar ahí, dijo el sábado la Casa Blanca.

Ben Rhodes, un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional, afirmó que la atención en semanas recientes para asegurar el acceso de observadores de la ONU que supervisaran un cese al fuego los había distraído de problemas fundamentales en Siria.

"Es nuestra evaluación que no podrás ser capaz de resolver este problema sólo con observadores y ceses al fuego, que necesitas tener funcionando un proceso político que responda al pueblo sirio, porque de otro modo no vas a resolver el problema", comentó Rhodes.

También dijo que los líderes del G-8 -de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, Canadá y Estados Unidos, anfitrión del encuentro- discutieron en una cena privada el viernes cómo podría tener lugar una transición política en Siria.

Obama mencionó a Yemen como un ejemplo de un líder que se aleja del poder pacíficamente y dando paso a un proceso democrático, dijo Rhodes.

"Nuestro punto fue que necesitamos ver una transición política en curso que lleve un cambio real a Siria", declaró el funcionario a la prensa.

"Creemos que el cambio tiene que incluir la salida del poder de Bashar al-Assad. Y a menos que comiences el proceso de una transición política de algún tipo, no vas a ser capaz de reducir la violencia y lidiar con las demandas de la gente que salió a las calles originalmente", agregó.