Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo este sábado que las amargas disputas entre demócratas y republicanos en Washington están perjudicando a la economía, e instó a los legisladores a comprometerse para impulsar la creación de empleos.

Aún afectado por un divisivo debate sobre la deuda y el déficit que llevó a una rebaja en la calificación de crédito de Estados Unidos, Obama iniciará la semana próxima una gira de tres días por el país a fin de reconectarse con los votantes mientras su campaña por la reelección en 2012 empieza a tomar vuelo.

Canalizar el enojo de los votantes con el Congreso será uno de sus temas clave, el cual abordó en su viaje a Michigan esta semana y en su discurso semanal por radio e internet del sábado.

El mandatario demócrata afirmó que las disputas políticas en Washington habían obstaculizado los esfuerzos por reducir el alto nivel de desempleo.

"Ultimamente la respuesta de Washington ha sido el partidismo y el estancamiento que sólo socavó la confianza pública y perjudicó nuestros esfuerzos por hacer que la economía se expanda", sostuvo.

"De modo que aunque no existe nada malo con nuestro país, hay algo malo con nuestra política y eso es lo que tenemos que arreglar", manifestó.

Reiterando un llamado de las últimas semanas, Obama presionó para que el Congreso extienda una exención impositiva a la renta, coloque a obreros de la construcción desempleados a trabajar en proyectos del gobierno, apruebe pactos comerciales pendientes y ponga fin a la burocracia que afrontan pequeños empresarios.

"Ya no podemos dejar que las arriesgadas políticas partidistas se interpongan en nuestro camino, la idea de garantizar el éxito en las próximas elecciones se ha vuelto más importante que hacer las cosas correctamente", señaló.

"De modo que tengo derecho a estar frustrado. Y lo estoy", añadió.