Washington. El presidente Barack Obama dijo el sábado que Estados Unidos es más fuerte 10 años después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y que los estadounidenses "seguirán adelante" pese a las constantes amenazas de seguridad.

Un día antes del décimo aniversario de los atentados en Nueva York, Washington y Pensilvania, Obama destacó que la red Al Qaeda había sido debilitada por los incesantes esfuerzos estadounidenses de una década tras la tragedia que causó la muerte de casi 3.000 personas.

"Gracias a los incansables esfuerzos de nuestro personal militar, de inteligencia, autoridades y funcionarios de seguridad interior, no debería haber duda alguna: Hoy Estados Unidos es más fuerte y Al Qaeda está camino a ser derrotado", afirmó el presidente en su discurso semanal por radio.

La policía de Nueva York realizó masivos despliegues el viernes, incluyendo la instalación de puestos de control que atascaron el tráfico, en respuesta a información de inteligencia sobre un complot para perpetrar ataques con coches bomba vinculados al aniversario.

Obama dijo que grupos terroristas continuarían intentando atacar en Estados Unidos.

"Sí, enfrentamos a un enemigo determinado, y no cometamos errores, ellos seguirán intentando atacarnos de nuevo. Pero tal como lo demostramos este fin de semana, nosotros permanecemos alerta", dijo.

"Estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para proteger a nuestra gente y sin importar el obstáculo, seguimos adelante como una nación capaz de recuperarse", aseguró.

Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York al momento de los atentados, dijo que el país aún debía trabajar para estar mejor preparado ante nuevas amenazas.

"La gente a menudo me pregunta, ¿Estados Unidos es más seguro que antes del 11 de septiembre?. La respuesta es: Sí, pero no tan seguro como debería serlo", declaró en el discurso semanal emitido por políticos republicanos.

Obama viajará el domingo a los tres lugares donde secuestradores convirtieron aviones en misiles, derribando las Torres Gemelas de Nueva York, impactando el Pentágono en Virginia y estrellando una nave en un campo de Pensilvania.

Los ataques llevaron a conflictos liderados por Estados Unidos en Afganistán e Irak, al último de cual Obama se opuso.