Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enfrenta los vientos políticos en contra más férreos desde que asumiera el cargo 18 meses atrás, con los estadounidenses molestos con su manejo de la economía del país.

Dos encuestas de opinión publicadas este martes entregaron una imagen gris, mientras la economía estadounidense emerge de la crisis financiera y su peor recesión desde la década de 1930.

Una encuesta de Washington Post-ABC News mostró que el 54% de los encuestados desaprueba la administración económica de Obama. Una encuesta de CBS News tuvo un resultado similar, donde sólo el 40% aprueba a Obama en ese ámbito.

Las dudas públicas sobre la capacidad de Obama y sus colegas demócratas para reducir la tasa de desempleo del país, actualmente en el 9,5 por ciento, han puesto en peligro el control demócrata del Congreso, a menos de cuatro meses de las elecciones parlamentarias del 2 de noviembre.

Incluso los demócratas han concedido que los republicanos podrían lograr los 39 escaños que necesitan para controlar la Cámara de Representantes.

Los republicanos también podrían tener grandes logros en el Senado, obstaculizando la agenda legislativa de Obama en temas como la ley sobre el cambio climático y la reforma inmigratoria.

"Obama necesita desesperadamente alguna buena noticia sobre la economía en septiembre y octubre", dijo Larry Sabato, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Virginia.

Si no hay señales de mejoras, dijo, "las cosas parecen sombrías para que los demócratas retengan el control de la Cámara".

Logros cuestionables. La desilusión se produjo incluso pese a que Obama logró un número de triunfos legislativos este año, contando una reforma al sistema de salud estadounidense y un cambio a las regulaciones de Wall Street que parece cercano a la aprobación en el Congreso.

Sin embargo, los logros de Obama han llevado a cuestionar si el costo de las nuevas regulaciones llegará a sofocar el crecimiento del empleo y la lenta recuperación desde la recesión.

Obama tiene formas limitadas para responder con un Congreso inapetente de otro paquete económico, luego de un muy debatido estímulo de más de 860.000 millones de dólares y legisladores en ambas partes discutiendo por un proyecto de ley de empleos.

Funcionarios de la Casa Blanca no están sorprendidos de que los votantes estén nerviosos. Ellos apuntan al crecimiento del empleo y los indicios de mejoras económicas de los últimos meses, pero dicen que no es suficiente.

Hasta ahora, la estrategia de la Casa Blanca para convencer a los votantes de preferir a los demócratas es advertir que fueron los republicanos quienes crearon las condiciones que llevaron a la crisis financiera y combatieron las medidas políticas para reparar la economía.