Washington. La inmigración será uno de los principales temas que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, abordará en su gira a Latinoamérica que contempla visitas a El Salvador, Brasil y Chile.

El tema está en el tapete luego de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hizo pública su preocupación por las crecientes detenciones de inmigrantes.

Ya el presidente de El Salvador, Mauricio Fines, anunció públicamente que pedirá a su par estadounidense una extensión más prolongada de la legalización que ampara a los salvadoreños que residen en EE.UU. bajo el llamado Estatuto de Protección Temporal (TPS) que se renueva cada 18 meses.

Si bien el estatuto protege a unos 229.000 salvadoreños, el analista del Instituto sobre Política de Migración, con sede en Washington, Aaron Terrazas, señala que las personas provenientes de ese país que se encuentran indocumentados en EE.UU. son unos 530.000.

Se estima que casi un tercio de la población de El Salvador vive en EE.UU, indicó la Voz de América.

Si bien a juicio del experto, a Obama le podría interesar el tema de la inmigración ilegal, “el clima es bastante hostil ahora para aprobar cualquier reforma migratoria en el Congreso de EE.UU”, advirtió.

Durante 2010 las deportaciones crecieron 7% respecto a 2009, sumando casi 400.000. Cerca de la cuarta parte de los deportados fueron centroamericanos.

Brasil y Chile. En Brasil, el presidente Obama planea reunirse con su par Dilma Rousseff y con empresarios, pues la visita al gigante sudamericano se centrará principalmente en los intereses económicos bilaterales.

En tanto, en Chile el mandatario estadounidense abordará temas de seguridad, de cooperación nuclear y destacará el ejemplo de democracia que representa el país para Latinoamérica.