Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, seguramente determinará el viernes que habrá suficiente petróleo en el mercado mundial para permitir que los países recorten sus importaciones desde Irán, tomando otro paso para sancionar a las naciones que no lo hagan, dijeron analistas y un colaborador.

Según una ley de sanciones que promulgó en diciembre, Obama debe determinar el 30 de marzo, y a partir de ahí cada seis meses, si el precio y el suministro del petróleo no iraní alcanzan para permitir a los consumidores reducir "significativamente" sus compras a Teherán.

"Todas las indicaciones que hemos recibido (...) nos dan las garantías de que el presidente tomará la decisión de que las sanciones pueden proceder", indicó un colaborador del Congreso en condición de anonimato, diciendo que las sugerencias provenían del Departamento de Estado y de Energía.

La ley permite a Obama sancionar después del 28 de junio a los bancos extranjeros que realicen transacciones relacionadas con el petróleo con el banco central iraní y expulsarlos efectivamente del sistema financiero estadounidense.

Las sanciones buscan presionar a Irán para que detenga su programa nuclear, que según Occidente persigue el desarrollo de armas atómicas, aunque la república islámica asegura que es exclusivamente civil.

Las sanciones de Estados Unidos, el futuro embargo de la Unión Europea al petróleo iraní y la especulación sobre un ataque israelí contra los complejos nucleares iraníes ayudaron a elevar los precios del petróleo y la gasolina, un problema político para Obama de cara a las elecciones del 6 de noviembre.

Pero el Gobierno también está analizando hacer un uso coordinado de las reservas de petróleo de emergencia junto a Gran Bretaña y otros países, con el fin de hacer bajar los precios de la gasolina.

Según la ley, Obama puede imponer las sanciones sólo si primero determina que el precio y el suministro del petróleo no iraní permiten reducir significativamente la dependencia en el crudo iraní. La semana pasada, Washington exceptuó a Japón y 10 países de la UE debido a que ya han reducido las compras.

Los funcionarios estadounidenses elogiaron las reducciones de Japón, del 22 al 15 por ciento en la segunda mitad del 2011, sobre todo después de que el sismo del año pasado lo obligara a cerrar plantas nucleares y reforzar el uso de combustibles de petróleo para generar electricidad.

"Ahora mismo hay suficientes barriles", dijo Jamie Webster, gerente de Petroleum Finance Corp, en Washington. "Hay capacidad, como demostró Japón, para hallar barriles alternativos a Irán", agregó.