Washington. El presidente estadounidense, Barack Obama, aprobó este jueves una ley que impone sanciones a Irán y busca reducir las importaciones de combustible de la República Islámica y profundizar su aislamiento internacional.

Obama señaló que las nuevas sanciones eran las más estrictas que alguna vez se aprobaron en el Congreso estadounidense y harían más difícil a Irán comprar petróleo refinado así como bienes y servicios con el fin de modernizar los sectores del crudo y el gas natural, pilares de su economía.

El mandatario indicó que si bien la puerta de la diplomacia continúa abierta, Irán estaría bajo una presión internacional incluso superior si continúa desafiando los pedidos internacionales de detener su programa de enriquecimiento de uranio.

Estados Unidos y sus aliados europeos sospechan que Irán intenta construir una bomba atómica, pese a la insistencia de Teherán de que su programa nuclear es para la generación pacífica de electricidad.

"No debería haber dudas: Estados Unidos y la comunidad internacional están determinados a prevenir que Irán adquiera armas nucleares", dijo Obama durante la firma de las sanciones en la Casa Blanca.

La medida se da luego de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una nueva resolución que endurece las sanciones contra Irán debido a su negativa a detener el enriquecimiento de uranio.