Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con la intención de animar a una parte importante de su base de apoyo antes de las elecciones de noviembre, dijo este sábado a los líderes afroamericanos que quiere su apoyo para "proteger el cambio" que ha traído.

"Necesito que todos aquí regresen a sus vecindarios, a sus lugares de trabajo, a sus iglesias, peluquerías y salones de belleza. Díganles que tenemos más trabajo por hacer. Díganles que no podemos esperar para organizarnos. Díganles que el tiempo de actuar es ahora", dijo al Congressional Black Caucus.

Las palabras del primer presidente afroamericano de Estados Unidos muestran un esfuerzo deliberado por recuperar el entusiasmo que le ayudó a llegar a la Casa Blanca en el 2008, después de que sondeos mostraron que los estadounidenses negros son menos proclives a votar este año que los blancos.

"No sorprende que muchas personas quizás no se sientan con la misma energía o el mismo compromiso ahora", dijo en una ceremonia de premiación anual organizada por la agrupación que representa a los miembros afroamericanos del Congreso de Estados Unidos.

"Mucha gente podría sentir que la política es algo en lo que se involucran cada cuatro años y cuando hay una elección presidencial, pero ellos no ven por qué deberían molestarse el resto del tiempo", afirmó.

Los republicanos podrían conseguir grandes triunfos en la elección de noviembre, debido a que el alto desempleo y el lento crecimiento están alejando a los votantes del Partido Demócrata, lo que potencialmente podría costarles el control del Congreso.

Un sondeo Gallup a comienzos de septiembre mostró que sólo 25% de los afroamericanos han pensado "mucho" o "algo" en la elección legislativa del 2 de noviembre, en comparación al 42% de los blancos.

Eso representa una brecha mucho mayor a la que existía durante la elección presidencial del 2008, cuando ambos grupos tenían un porcentaje similar de intención de participar en la elección.

Una alta participación de la comunidad afroamericana, junto al entusiasta respaldo de los votantes jóvenes, fueron un rasgo característico de la elección del 2008 y una parte importante de la estrategia de Obama para llegar a la Casa Blanca.

Si repite con éxito al menos parte de esa compromiso en la próxima elección legislativa, cuando la participación de los votantes es tradicionalmente menor, podría conseguir una gran diferencia para los demócratas que enfrentan una reñida competencia para mantenerse en el Congreso.

Los 435 cupos de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 escaños de los senadores se disputarán en estas elecciones.

"La última elección fue un cambio de guardia, ahora debemos cuidar el cambio", afirmó Obama.