Washington. El mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el viernes que la renuncia del presidente Hosni Mubarak reflejó la voluntad del pueblo egipcio e instó a las poderosas fuerzas armadas del país a asegurar una transición a una "democracia genuina".

Obama habló en la Casa Blanca horas después de que Mubarak entregara el poder a las fuerzas militares tras 18 días de multitudinarias protestas.

"El pueblo de Egipto ha hablado", dijo Obama a periodistas. "Los egipcios nos han inspirado", destacó.

El mandatario reconoció que este no es el final de la historia, sino solamente el comienzo de la transición de Egipto a la democracia.

"Habrá muchos días difíciles por delante y muchas preguntas permanecerán sin respuesta", aseveró.

Obama destacó que su país sigue dispuesto a proveer la asistencia necesaria para una transición a la democracia.

Obama, quien había presionado repetidamente por una transición ordenada, ahora afronta el desafío de ayudar a asegurar una profunda reforma política en el país árabe con mayor número de habitantes y al mismo tiempo impedir que los islamistas tengan un poder suficiente como para dañar los intereses de Washington en la región.

El presidente demócrata dejó en claro la importancia que Washington le da a las buenas relaciones con las fuerzas armadas egipcias, que reciben unos US$1.300 millones anuales de su país y son vistas como un actor clave para impedir que el Egipto se convierta en un caos.

"El Ejército ha actuado con patriotismo y responsabilidad como guardián del Estado y ahora debe asegurar una transición que sea creíble a los ojos de los egipcios", destacó Obama.