Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trató este martes de limitar los daños de una gigantesca filtración de documentos de la guerra afgana, diciendo que estaba preocupado por la divulgación pero que revelaban poco que no se conociera ya.

Defendiendo su estrategia para el impopular conflicto tras la publicación no autorizada de unos 91.000 informes clasificados, Obama insistió en que la filtración subrayaba la necesidad de mantener su política, e instó a los legisladores a aprobar rápidamente US$37.000 millones en fondos clave para el esfuerzo de guerra.

La Cámara de Representantes aprobó finalmente el martes el monto, pese al escepticismo de algunos legisladores sobre el conflicto.

"Aunque estoy preocupado por la divulgación de información sensible del campo de batalla que podría poner en peligro de forma potencial a individuos u operaciones, el hecho es que estos documentos no revelan ninguna cuestión de la que no se haya informado en nuestro debate público sobre Afganistán", dijo Obama a periodistas en sus primeros comentarios públicos.

El gobierno de Obama ha respondido de forma confusa a la filtración de registros militares que pintaban una imagen sombría de la guerra liderada por Estados Unidos y relanzaban las dudas sobre un aliado clave como Pakistán.

La publicación de los documentos podría alimentar la incertidumbre en el Congreso de Estados Unidos en una coyuntura crítica, mientras Obama envía a 30.000 soldados más al campo de batalla en un intento por acabar con la insurgencia talibán.

Los documentos, hechos públicos por la organización WikiLeaks, detallan acusaciones de que fuerzas estadounidenses trataron de ocultar muertes de civiles, así como la preocupación de Washington de que Pakistán ayudara en secreto a los talibanes, incluso mientras aceptaba miles de millones de dólares en ayuda.

Las filtraciones, una colección de datos de inteligencia de campo e informes de amenazas de antes de que Obama ordenara el incremento de tropas en diciembre, ilustraron la sombría evaluación del Pentágono sobre la guerra en medio de un deterioro de la seguridad y un resurgimiento de los talibanes.

En declaraciones realizadas después de una reunión en la Casa Blanca con un grupo de líderes parlamentarios de los dos partidos, Obama dijo que los informes filtrados "apuntan a los mismos desafíos que me llevaron a realizar una exhaustiva revisión de nuestra política el pasado otoño".

"Durante siete años, no conseguimos aplicar una estrategia adecuada al desafío en esta región, desde donde se iniciaron los atentados del 11 de septiembre (del 2001) y se planearon otros atentados contra Estados Unidos y nuestros amigos y aliados", dijo el mandatario.

"Esa es la razón por la que incrementamos sustancialmente nuestro compromiso allí, insistimos en una mayor responsabilidad de nuestros socios en Afganistán y Pakistán, desarrollamos una nueva estrategia que pueda funcionar y pusimos en marcha un equipo, con uno de nuestros mejores generales, para ejecutar ese plan", declaró.