El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tomó este domingo juramento oficial para iniciar un nuevo periodo en una pequeña y privada ceremonia en la Casa Blanca, en un tono mas comedido que en su histórica juramentación de hace cuatro años.

Acompañado de su familia en el Salón Azul de la Casa Blanca, Obama puso su mano sobre una Biblia y recitó el juramento de 35 palabras leído por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts.

Obama abrazó a su esposa Michelle y dijo: "Gracias", después de que ella lo felicitó por la toma de posesión.

El mandatario jurará en público este lunes en las afueras del Congreso de Estados Unidos con toda la pompa tradicional, pero ese acto será más que todo un espectáculo.

Técnicamente, la juramentación de este domingo es la que verdaderamente cuenta según la Constitución, que ordena que el presidente jure a su cargo el 20 de enero.

Comparado con el ambiente que rodeaba la primera juramentación de Obama, el clima en esta ocasión será diferente.

Una dura campaña electoral en 2012, un desempleo persistentemente alto y varios problemas fiscales -algunos que ya pasaron y otros que están por venir- han ensombrecido la esperanza que simbolizó Obama cuando asumió por primera vez tras una abrumadora victoria, convirtiéndose en el primer presidente de raza negra en la historia de Estados Unidos.

En esta oportunidad se espera un menor entusiasmo y menos público en el evento.

"Para mucha gente esto es como un sombrero viejo", dijo Russell Riley, un experto en retórica presidencial de la Universidad de Virginia. "La nueva y excitante emoción que rodeó la primera juramentación histórica ha dado paso a la típica realidad política", agregó.

Obama repetirá la juramentación este lunes sobre una enorme plataforma frente al Capitolio. Ronald Reagan fue, en 1985, el ultimo presidente que tomó juramento dos veces.

El mandatario debió jurar dos veces en 2009 debido a un error de procedimiento del juez Roberts.

Esperado discurso. Aunque tradicionalmente el segundo discurso de toma de posesión no hace historia, el mensaje de Obama de este lunes será la pieza central de la celebración y una oportunidad para proyectar su visión por los cuatro próximos anos.

No se espera que la audiencia sea tan grande como en el 2009, cuando una cifra récord de 1,8 millones de personas colmó el Nacional Mall para ser testigos de la juramentación. Se proyecta que entre 600.000 a 800.000 personas asistirán al acto de este lunes, pero millones lo seguirán por la televisión.

Aunque Obama ganó con clara ventaja las elecciones de noviembre y que sus niveles de aprobación han oscilado por encima de 50%, iniciará su segundo mandato enfrentando una serie de eventos desafiantes.

Se esperan batallas con los republicanos en torno al gasto, impuestos, el limite de endeudamiento, reformas inmigratorias y al control de armas, mientras que en política exterior tiene la tarea de desactivar la guerra en Afganistán y controlar las ambiciones nucleares de Irán.

Se espera también que en su discurso de toma de posesión Obama mencione la necesidad de un compromiso político donde sea posible crear un puente a las peleas divisionistas con la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, por los temas fiscales.