excelsior.com.mx. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, exigió a los países latinoamericanos dejar de ver a Estados Unidos como el culpable de las cosas que salen mal.

Ante críticas de la presidenta brasileña Dilma Rousseff, sobre el manejo de la política monetaria de la Unión Americana, Obama aclaró: “en Latinoamérica, parte del cambio de mentalidad tiene que redundar que no siempre se mire a los Estados Unidos como el motivo de las cosas que siempre salen mal”.

Durante una mesa redonda con la mandataria brasileña y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, Obama se abrió al debate sobre una revisión a la política antidrogas, pero dejó en claro que la legalización de las drogas no es la salida ideal para enfrentar el problema.

“La legalización de las drogas no es la respuesta (...) habría un comercio masivo de drogas y si no existen límites, las condiciones podrían ser más dañinas que las que existen en este momento”, sostuvo Obama.

El mandatario estadunidense, quien fue el encargado de cerrar el primer foro empresarial de la región, previo a la Sexta Cumbre de Jefes de Estado de las Américas, reiteró sin embargo que Estados Unidos está dispuesto al debate sobre el tema.

Obama admitió que para atacar la cada vez mayor oferta de drogas ilegales en países del continente, se debe trabajar de manera conjunta en una estrategia que abarque también el consumo que hay en su país.

Por ello, reafirmó la intención de Estados Unidos de debatir en escenarios como el de Cartagena, una revisión a la política contra el narcotráfico, pero con la certeza de que la legalización no es la salida ideal para combatirlo.

Debate con Dilma. Rousseff fustigó la política monetaria de Estados Unidos, al considerar que se ha convertido en una práctica proteccionista al encarecer los productos de otros países.

La mandataria sudamericana aseguró que para que haya una verdadera integración continental se debe dar un proceso “de igual a igual”, en un contexto de relaciones “equilibradas”.

Rousseff dijo a Estados Unidos que si bien ese país y su economía tienen la característica de ser poderosos, les corresponde desempeñar una labor que permita que las relaciones en el continente sean de igual a igual.

Dijo que las políticas de expansión monetaria, usadas como defensa frente a la crisis económica mundial, se convierten en prácticas proteccionistas, por lo que consideró que deben constituirse en proyectos de inversión.

La crítica apunta al hecho de que las políticas monetarias en el mundo desarrollado originan un alto flujo de capitales a los países emergentes y, como consecuencia, la apreciación de sus monedas frente al dólar, lo que les resta competitividad.

Al respecto, Obama afirmó: “lo que mencionó Brasil, yo diría, que esa situación se ha dado como el resultado del fracaso que han tenido otros países de reequilibrar su política monetaria, no sólo Estados Unidos y también tiene que haber un interés de Latinoamérica de que Estados Unidos crezca, porque nosotros somos su principal mercado de exportación, así que muchos de estos temas son temas complicados; típicamente necesitarán acciones tanto en los EE.UU. como en otros países.”

Obama recordó que con frecuencia medios de comunicación de habla hispana le preguntan sobre “¿por qué Estados Unidos no ha hecho más por promover la democracia en América Latina... o por qué son tan duros con Cuba?”

Al respecto, afirmó que son “molestias legítimas históricas, pero se vuelven un hábito y, cuando hablamos de intercambios económicos, actuales entiendo que hay desafíos relativos a la política monetaria y cómo se da en países con diferentes niveles de desarrollo”.

Barack Obama manifestó que el mundo ha cambiado y puso como ejemplo que China, India, Sudáfrica y México (algunos de los llamados BRICS) deberían estar en las reuniones del G8, aunque esta propuesta haya molestado a dirigentes de las principales economías del orbe.

Caso Cuba. Sobre las críticas del tema cubano, afirmó que “lo que impide que Cuba sea un miembro completo de la comunidad internacional no es EE.UU., es su propia práctica que es contraria a los principios universales.’’