Washington. El presidente Barack Obama, en un revés a sus esperanzas de cerrar pronto la prisión de Bahía de Guantánamo, promulgó este viernes una ley que prohíbe que los detenidos en el centro sean llevados a Estados Unidos para que enfrenten un juicio.

Aclarando que lucharía por revocar la sección de la ley que obstruye los juicios civiles en Estados Unidos para los sospechosos de terrorismo en Guantánamo, Obama dijo que no le quedó otra opción más que firmar la ley de autorización de defensa para el año fiscal 2011.

"Pese a mi fuerte objeción a estas previsiones, a las que mi gobierno se ha opuesto consistentemente, he promulgado este proyecto de ley debido a la importancia de autorizar partidas para, entre otras cosas, nuestras actividades militares en el 2011", sostuvo el mandatario en un comunicado.

Obama ha prometido cerrar la prisión militar de Estados Unidos en Bahía de Guantánamo, Cuba, que ha recibido la condena internacional por el tratamiento a los detenidos, pero ha encontrado una dura resistencia en casa.

El proyecto de ley medidas para evitar el financiamiento a la transferencia de sospechosos del centro de detención en Guantánamo, Cuba, a Estados Unidos. También restringe el uso de ciertos fondos para enviar a los detenidos a otros países, a menos que se cumplan algunas condiciones.

"El procesamiento de terroristas en cortes federales es una poderosa herramienta en nuestros esfuerzos por proteger al país y debe estar entre las opciones disponibles para nosotros", dijo Obama. "Cualquier intento de privar a la rama ejecutiva de esa herramienta socava los esfuerzos de nuestra nación contra el terrorismo", agregó.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, dijo que el proyecto que promulgó Obama muestra que hay una fuerte oposición bipartidista a llevar a los detenidos en Guantánamo a Estados Unidos para que sean juzgados y detenidos.

"Cuando se trata de terrorismo, nosotros deberíamos pecar para proteger al pueblo estadounidense", dijo McConnell en un comunicado.

Las provisiones expiran el 30 de septiembre, a fines del actual año fiscal. Lo que ocurra en ese momento depende de lo que el Congreso decida en la autorización de Defensa.

Hasta entonces, la ley hará muy difícil para el gobierno de Obama el buscar juicios criminales para los sospechosos de terrorismo, incluido el autoproclamado organizador de los ataques del 11 de septiembre del 2001, Khalid Sheikh Mohammed, quien debía enfrentar un juicio en Nueva York.

Lucha por revocación federal. "Mi gobierno trabajará con el Congreso para buscar reparar estas restricciones, buscaremos mitigar sus efectos y nos opondremos a cualquier intento por extenderlas en el futuro", expresó Obama, quien durante su campaña presidencial en el 2008 se comprometió a cerrar la prisión de Guantánamo.

Aún hay 174 detenidos en la prisión de Guantánamo y cerca de tres decenas tenían previstos juicios en cortes criminales o comisiones militares en Estados Unidos. Los republicanos han exigido que los juicios se realicen en Guantánamo.

En un discurso de mayo del 2009, Obama dijo que existía la necesidad de "detener prolongadamente" a algunos sospechosos de terrorismo que no podían ser juzgados, pero que representan una amenaza a la seguridad.

Funcionarios estadounidenses dicen que en algunos casos los juicios no son posibles porque la evidencia fue obtenida mediante tortura o es secreta.