Varsovia. El presidente Barack Obama prometió este sábado una cooperación estrecha con Polonia en defensa contra misiles, en la mejora de sus defensas aéreas y en el desarrollo de gas esquisto y energía nuclear para impulsar su seguridad en energía.

En su primera visita a Varsovia, Obama defendió además su "reinicio" en las relaciones con Rusia, una política que en ocasiones ha irritado a los polacos, que temen un resurgimiento de Moscú y a sus esfuerzos de disminuir la influencia occidental en antiguos Estados soviéticos.

"Polonia es uno de nuestros aliados más fuertes y cercanos en el mundo y es un líder en Europa", dijo Obama durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro polaco, Donald Tusk.

Obama y Tusk finalizaron un acuerdo para establecer un destacamento aéreo en Polonia desde el 2013 que ayudará a entrenar pilotos polacos en el uso de aviones de guerra F-16 y aviones de transporte C-130.

"Lo que he oído hoy me hace sentir que estamos trabajando en conjunto para mejorar la seguridad de Polonia", dijo Tusk.

Obama reiteró que el rol polaco en los planes de defensa de misiles apuntaban a contrarrestar la amenaza posible de un ataque con misiles balísticos de corto y mediano alcance desde países como Irán. Los planes consideran desplegar interceptores SM-3 en Polonia desde el 2018.

"Riniciando" los lazos rusos. Obama ha invitado a Rusia a tomar parte de sus planes de defensa en Europa, pero Moscú quiere una mayor voz en su desarrollo, lo que ha irritado a Polonia y a otros países.

"Me siento muy orgulloso del proceso de reinicio (...). Consideramos que la defensa con misiles es algo en lo que podemos cooperar con Rusia (...) Esto no será una amenaza al balance estratégico", expresó Obama.

Varsovia ha intentado mejorar sus propias relaciones con Moscú, pero quedan áreas de fricción, incluyendo una sobre una investigación sobre las causas de un accidente aéreo en Rusia el año pasado en el que murió el presidente Lech Kaczynski y otras 95 personas.

Sobre seguridad de energía, Obama confirmó el interés de firmas estadounidenses en desarrollar los depósitos de gas esquisto de Polonia -que algunos expertos estiman serían los mayores de Europa, con 5,3 billones de metros cúbicos- y para ayudar a levantar su primera planta nuclear.

Varsovia espera que ambos proyectos reduzcan en gran medida su fuerte dependencia de de las importaciones de carbón y de gas natural de Rusia.