El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en desarrollo de la Cumbre de las Américas en Cartagena, ratificó su negativa a la posibilidad de abrir espacios a la legalización de la droga en el mundo.

El mandatario estadounidense consideró que esa no puede ser la salida a la problemática del consumo de narcóticos.

Según él, el debate que debe abrirse frente al combate de la droga, tiene que ser alrededor del fortalecimiento de las instituciones.

Para Obama, deben existir alternativas a la actual la política antidrogas en Latinoamérica que considere no sólo el tráfico hacia su país, sino la demanda estadounidense y el flujo de dinero y armas hacia el sur.

"Personalmente, mi posición y la de mi administración es que la legalización no es la respuesta (...) Sin embargo, creo que hay que sopesar la evidencia, tener un debate", afirmó Obama al cerrar la cumbre empresarial.