Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aprovechó su discurso semanal este sábado para recordar a los estadounidenses que había cumplido una promesa de recortar los impuestos, mientras se acercan las elecciones legislativas en el país.

Obama, un demócrata, dijo en su discurso por radio e internet que el plan de estímulo de US$787.000 millones aprobado por el Congreso de Estados Unidos el año pasado había brindado más de US$160.000 millones en alivio de impuestos para familias y negocios.

"Mantuve la promesa que hice cuando realicé la campaña para este puesto y recorté impuestos para 95% de los trabajadores estadounidenses", sostuvo.

"Una cosa que no hemos hecho es elevar los impuestos a los ingresos a familias que ganan menos de US$250.000. Esa es otra promesa que hemos mantenido", señaló.

Los republicanos acusan a las políticas de Obama, particularmente la reforma de salud que el presidente promulgó recientemente, de aumentar los gastos gubernamentales y afectar las billeteras de estadounidenses. Obama dice que la reforma de salud incluye uno de los mayores recortes fiscales a la clase media en la historia de Estados Unidos.

Es probable que el asunto sea un tema clave en las elecciones de noviembre que podrían cambiar el equilibrio de poder en el Congreso. Los demócratas controlan la Cámara de Representantes y el Senado, además de la Casa Blanca.

Los estadounidenses deben presentar sus declaraciones de impuestos 2009 el 15 de abril, y Obama dijo que los contribuyentes podrían modificar sus declaraciones más adelante si no aprovecharon una serie de créditos fiscales que disponía el paquete de estímulo.

"Hasta ahora, los estadounidenses que han presentando sus impuestos han descubierto que el reembolso promedio es casi del 10 por ciento este año, a un máximo histórico de cerca de US$3.000", aseveró.

El Senador republicano Jon Kyl, en su discurso semanal del partido, acusó a los demócratas de no centrarse en la mayor prioridad del público: crear empleos.

"Al pueblo estadounidense se le estuvo diciendo que la promoción del crecimiento de empleos de Washington debe ser la primera prioridad", indicó.

"Sin embargo, durante más de un año, el Congreso y el presidente se han centrado en cambio en un controvertido proyecto de salud con una mayoría de estadounidenses que dijeron que no lo querían", agregó.