Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, respaldó este viernes la construcción de una mezquita y un centro cultural aledaño al sitio de los ataques del 11 de septiembre del 2001, en Nueva York.

Hasta el momento, el proyecto ha recibido el rechazo de grupos conservadores y habitantes de la ciudad.

"Como ciudadano y como presidente, creo que los musulmanes tiene el mismo derecho a practicar su religión como cualquier otro en este país", dijo Obama en un evento donde estuvo acompañado por diplomáticos de países islámicos y miembros de la comunidad musulmana en Estados Unidos.

"Eso incluye el derecho a construir un lugar de ruegos y un centro comunitario en una propiedad privada en Manhattan, en concordancia con las leyes y ordenanzas locales", agregó el mandatario.

A comienzos de mes, una agencia de la ciudad despejó el camino para la construcción del centro, que incluiría un sitio de oraciones, a dos cuadras del sitio donde ocurrieron los ataques del 11 de septiembre, conocidos por el público como "Zona Cero".

"Este es Estados Unidos y nuestro compromiso con la libertad religiosa no debe ser tocado", dijo Obama, quien ha mejorado los lazos entre el país y el mundo musulmán y los ha convertido en un pilar de su política exterior.

Cerca de 2.750 personas fallecieron el 11 de septiembre cuando unos secuestradores del grupo islamista Al Qaeda estrelló dos aviones de pasajeros en contra de las Torres Gemelas del centro de negocios World Trade Center.

El suceso conmocionó a la población y dio inicio a la invasión de Estados Unidos en Afganistán y la "guerra contra el terrorismo", del gobierno del ex presidente George W. Bush.

Los familiares de las víctimas de los ataques han realizado una emotiva campaña para bloquear la mezquita, con el argumento de que sería una traición a la memoria de los fallecidos.

Políticos conservadores tales como la ex candidata Republicana a la vicepresidencia Sarah Palin y Newt Gingrich, un ex vocero Republicano de la Cámara de Representantes, han pedido que se abandone el proyecto.

Mark Williams, portavoz del movimiento político conservador Tea Party, dijo que el centro sería usado para que "terroristas adoren su dios mono".

En contraste, Obama señaló que "los motivos de Al Qaeda no son el Islam, es una gran distorsión del Islam (...) ellos no son líderes religiosos, ellos son terroristas que asesinas a hombres, mujeres y niños inocentes", agregó.

Gran rechazo. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha apoyado con firmeza el proyecto para realizar el centro comunitario, lo mismo que diversas organizaciones religiosas. No obstante, 53% de los neoyorquinos se opone, señaló esta semana una encuesta Marist Poll.

Hasta el momento queda sólo un desafío legal, pero la decisión de la ciudad, tomada el 3 de agosto, despejará el camino para la construcción de la Casa Cordoba, que incluirá un auditorio de 500 asientos como parte de un complejo cultural musulmán de 13 pisos.

Desde el inicio de su gobierno Obama, un demócrata, ha trabajado para acercarse a los musulmanes, de los cuales muchos se han sentido marcados por la "guerra contra el terror" y por las guerras en Afganistán y en Irak.

Durante un discurso en junio del 2009 en El Cairo, Obama pidió un "nuevo comienzo" para los lazos entre Estados Unidos y los musulmanes, donde agregó que los extremistas han aumentado las tensiones entre los musulmanes y el mundo occidental y que el Islam no era parte del problema.