Washington. El presidente Barack Obama criticó este sábado a dos líderes republicanos del Congreso, desafiando a sus rivales para un nuevo comienzo y llevar adelante un esfuerzo bipartidista para impulsar el crecimiento de Estados Unidos tr as las elecciones de la semana próxima.

Hablando tres días antes de elecciones legislativas de medio término en las que se espera que los demócratas sufran fuertes retrocesos, Obama dijo que los legisladores tenían el "deber" de buscar un terreno común.

"Por eso es que encontré tan preocupantes los recientes comentarios de los dos líderes republicanos del Congreso", dijo Obama en su discurso semanal por radio e internet, en el que instó a demócratas y republicanos a trabajar juntos sobre asuntos como extender los recortes de impuestos a la clase media.

"El líder republicano de la Cámara dijo que 'este no es el momento para el compromiso'. Y el líder republicano del Senado dijo que su principal objetivo después de estas elecciones es simplemente ganar las próximas", dijo Obama, refiriéndose al representante John Boehner y al senador Mitch McConnell.

Está previsto que los republicanos logren el control de la Cámara y hasta podrían recuperar el control del Senado en los comicios legislativos del 2 de noviembre, mientras los votantes castigan al partido de Obama por las inciertas perspectivas económicas y una tasa de desempleo cercana al 10%.

"Finalizar la agenda liberal del Gobierno de Obama lo antes posible es la mayor prioridad política del Senador McConnell", dijo el portavoz de McConnell, Don Stewart. "Durante dos años el presidente y la mayoría del Congreso se han desviado a la extrema izquierda y seguido su propia agenda liberal", añadió.

Los republicanos han capitalizado el enojo público por los rescates federales de las compañías de autos y los bancos de Wall Street en un potente ataque contra Obama, aunque algunas de sus medidas más despreciadas fueron dictadas por su antecesor republicano, George W. Bush.

Se tomaron medidas dramáticas para afrontar la más severa recesión de Estados Unidos desde la Gran Depresión de la década de 1930, incluyendo un paquete estímulo de US$814 mil millones firmado por Obama que críticos responsabilizan por contribuir a un déficit de presupuesto récord de Estados Unidos.