Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el jueves que la remoción del principal comandante de las fuerzas de su país en Afganistán no interrumpirá su estrategia en una guerra que su jefe de defensa reconoció está progresando más lento que lo esperado.

Obama, quien busca tranquilizar a sus aliados en la región luego de la mayor reestructuración militar de su presidencia, enfatizó que el comienzo de un retiro de tropas en julio del 2011 no significa que Estados Unidos no va a "apagar las luces" en la impopular guerra de nueve años.

Obama despidió al general Stanley McChrystal el miércoles por los comentarios que él y sus asesores ofrecieron en un explosivo artículo en la revista Rolling Stone, donde menospreciaron al presidente y a otros líderes civiles.

El secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que la decisión de Obama de nombrar al jefe del Comando Central, David Petraeus -a quién se acredita haber rescatado la guerra en Irak-, en reemplazo de McChrystal era "el mejor resultado posible a una situación horrorosa".

El almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo que se sintió enfermo tras el artículo de Rolling Stone, que puso en el centro de atención las tensiones dentro del gabinete de guerra de Obama.

Petraeus, enfrentará el martes una audiencia de confirmación en el Senado.

Gates dijo que Petraeus tendrá la autoridad para ajustar los planes de guerra y tácticas militares una vez que llegue a Kabul, pero agregó que el general estaba comprometido con la estrategia de Obama.

"El general Petraeus entiende esa estrategia porqué él ayudó a darle forma", dijo Obama en una conferencia de prensa conjunta con el presidente ruso, Dmitry Medvedev, que visitaba su país.

"Y espero que él se destaque en implementarla, y no perderemos el ritmo por el cambio de mando en el teatro afgano", agregó el mandatario demócrata.

La guerra en Afganistán ha alcanzado un punto crítico pese al despliegue de unos 140.000 soldados extranjeros, con los talibanes en su nivel más fortalecido desde que el movimiento islamista fue derrocado en 2001 por una invasión encabezada por Washington.

Junio ya es el mes más letal para las fuerzas extranjeras, con 79 efectivos muertos.

Más de 300 soldados extranjeros han muerto en suelo afgano este año, en comparación con las 521 bajas registradas en todo 2009, de acuerdo al sitio icasualties.org.

Muchos más insurgentes han fallecido pero cientos de civiles también han perecido, la mayoría en ataque talibanes, pero muchos también en medio de fuego cruzado o en ataques aéreos mal orientados.

"Más difícil que lo anticipado". "No creo que estemos empantanados en Afganistán", dijo Gates en una sesión informativa en el Pentágono. "Creo que estamos logrando cierto avance. Es más lento y difícil que lo anticipado", agregó.

McChrystal es el segundo comandante de mayor rango en Afganistán despedido por el gobierno de Obama en un año, luego de que el general David McKiernan fue sacado en junio de 2009 tras sólo un año en el cargo.

Pero funcionarios estadounidenses insistieron en que el último remezón no es una señal de que el compromiso de Washington en la guerra se esté debilitando.

"No creo que exista una desorganización en las fuerzas armadas de Estados Unidos. Y los talibanes estarían cometiendo un error serio si creen eso, si extraen esa conclusión de esta situación", dijo Gates.

Los talibanes dijeron que Obama despidió a McChrystal para transferir la culpa por los errores en su política y calificaron a su estrategia de "fracaso".

Tanto Gates como Mullen dijeron que Petraeus y el Ejército en su totalidad apoyaban el calendario establecido por Obama para comenzar el retiro gradual de fuerzas estadounidenses en julio de 2011, si las condiciones lo permitían.

"La estrategia no ha cambiado y la política no ha cambiado y estamos muy enfocados en el tiempo entre ahora y julio de 2011", dijo Mullen anteriormente, aunque agregó "no conocemos el ritmo ni conocemos el lugar" para el inicio del retiro de tropas.

Obama enfatizó que julio de 2011 era sólo el comienzo de un proceso gradual.

"No dijimos que, al comenzar julio de 2011, de improviso no habría tropas de Estados Unidos o de países aliados en Afganistán", dijo Obama. "No dijimos que vamos a apagar las luces y cerrar la puerta detrás de nosotros", agregó.