Washington. China acusó a Estados Unidos este sábado de interferir "gravemente" en sus asuntos internos y dañar las relaciones después de que el presidente Barack Obama se reunió con el exiliado líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, en la Casa Blanca.

Obama se reunió con el Premio Nobel de la Paz por unos 45 minutos, a quien alabó por defender la no-violencia al tiempo que reiteró que Estados Unidos no apoya la independencia del Tíbet.

China, que acusa al Dalai Lama de ser un separatista que apoya el uso de la violencia para establecer un Tíbet independiente, dijo que la reunión de Obama había tenido un impacto "nefasto".

"Tal acto representa una grave injerencia en los asuntos internos de China, hiere los sentimientos del pueblo chino y daña las relaciones chino-estadounidenses", dijo la agencia de noticias Xinhua citando un comunicado del portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Ma Zhaoxu.

El Dalai Lama negó las acusaciones de China, diciendo que quiere una transición pacífica hacia la autonomía de la remota región de los Himalayas, que China ha gobernado con puño de hierro desde 1950, cuando fue invadida por sus soldados.

La Casa Blanca sostuvo en un comunicado que el Dalai Lama le dijo a Obama que él no buscaba la independencia del Tíbet y que confiaba en que "el diálogo entre sus representantes y el gobierno chino pueda reanudarse pronto".

La reunión de Obama se produjo en un momento muy delicado para China, el mayor acreedor de Estados Unidos, con líderes en Washington en desacuerdo sobre la manera de elevar el techo de US$14,3 billones de deuda estadounidense a tiempo para evitar el incumplimiento.

China posee más de US$1 billón en bonos del Tesoro de Estados Unidos y se vería particularmente expuesta si el Congreso no llega a un acuerdo el 2 de agosto.

Obama hizo hincapié en que fomenta "el diálogo directo para resolver controversias de mucho tiempo y que un diálogo que produzca resultados serían positivos para China y los tibetanos".

Pekín advirtió la semana pasada a Estados Unidos que se mantenga fuera de sus asuntos después de que legisladores de alto rango, incluido el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, el máximo republicano del Congreso, y a la demócrata Nancy Pelosi se reunieron con el Dalai Lama durante su visita de 10 días a Washington.