Kabul. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó este domingo el primer viaje de su mandato a Afganistán, donde pronunció un entusiasta discurso a las tropas y dijo a su par afgano Hamid Karzai que el avance en la lucha contra la corrupción debía igualar los progresos de la campaña militar.

"Quiero enviar un fuerte mensaje de que la sociedad entre Estados Unidos y Afganistán va a continuar. Ya hemos visto avances con respecto a la campaña militar contra el extremismo en la región", dijo Obama a Karzai frente a periodistas dentro del palacio de gobierno.

"También queremos continuar haciendo avances en (...) el buen gobierno, el Estado de derecho, los esfuerzos anticorrupción - todas esas cosas terminan produciendo un Afganistán más próspero, más seguro, independiente", agregó.

Karzai dijo que esperaba que "la sociedad continúe en el futuro hacia un Afganistán estable, fuerte, pacífico que pueda sostenerse a sí mismo, que pueda avanzar hacia el futuro".

Funcionarios estadounidenses dijeron que la corrupción y la gobernabilidad estaban entre los temas que el presidente discutió directamente con su par afgano Hamid Karzai, durante la conversación que duró apenas media hora.

Luego Obama regresó a la base aérea de Bagram y pronunció un discurso ante las tropas diciéndoles que se sentía confiado en que tendrían éxito en su misión.

"Quiero que sepan (...) que sus servicios son absolutamente necesarios, absolutamente esenciales para Estados Unidos", dijo a los efectivos.

En diciembre, Obama ordenó el despliegue de 30.000 soldados estadounidenses adicionales en Afganistán y estableció una meta de mediados del 2011 para empezar el retiro.

Cerca de un tercio han arribado hasta ahora, participando en una gran ofensiva en el sur del país el mes pasado.

La administración Obama ha tenido una relación irregular con Karzai durante los 14 meses del mandato demócrata, que alcanzó un punto bajo durante una disputa de tres meses por la elección afgana el año pasado.

El embajador estadounidense en Afganistán, Karl Eikenberry, escribió en un cable secreto en noviembre, que se filtró posteriormente, que Karzai no "era un socio estratégico adecuado".

El viaje permitió a Obama ver resultados anticipados del incremento de las tropas, mostrar su apoyo al personal militar y contrarrestar las críticas de que su enfoque en la legislación de la salud ha desviado su atención de la política exterior.

Para finales de este año, la cifra de tropas estadounidenses en Afganistán se habrá triplicado bajo el gobierno de Obama a 100.000 soldados, más los 40.000 de los aliados de la OTAN.

La victoria de Obama en la reforma sanitaria le da espacio político para volver su atención a la guerra afgana, que tiene un apoyo mixto entre el aumento en las víctimas, los costos y la corrupción de los líderes afganos.

Karzai ha lanzado un gran esfuerzo para reconciliarse con los talibanes. Pero el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, dijo la semana pasada que aún no era el momento de la reconciliación con los altos líderes talibanes de Afganistán.