Naciones Unidas. El mandatario estadounidense, Barack Obama, se reunirá este miércoles con el líder palestino, Mahmoud Abbas, para exhortarle a abandonar su plan de pedir al Consejo de Seguridad de la ONU que reconozca al Estado palestino, que enfrenta objeciones de Estados Unidos e Israel.

La Casa Blanca dijo que Obama hablará con Abbas a las 18.00 hora del este (2200 GMT) en el marco de la sesión de la Asamblea General de la ONU esta semana en Nueva York. Obama también tiene previsto un encuentro más temprano el miércoles con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

"Tanto con los israelíes como con los palestinos el presidente será capaz de decir de manera muy directa por qué creemos que la acción en Naciones Unidas no es el camino (...) para lograr un Estado (palestino)", dijo el viceconsejero de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, a periodistas.

Abbas dijo que presentará este viernes al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, una solicitud de adhesión de pleno derecho de un Estado palestino, preparando el escenario para una votación en el Consejo de Seguridad, la cual Estados Unidos, uno de los cinco miembros permanente con poder a veto, dice que va a bloquear.

El gobierno de Obama e Israel argumentan que sólo negociaciones directas pueden conducir a la paz con los palestinos, que a su vez dicen que casi dos décadas de diálogo infructuoso no les ha dejado otra opción que recurrir a Naciones Unidas.

La solicitud de los palestinos ante la ONU ocurre mientras líderes palestinos, israelíes y estadounidenses lidian con las consecuencias de los alzamientos árabes que están generando nuevas tensiones políticas en Oriente Medio.

El ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riyad al-Malki, dijo que creía que al menos nueve de los 15 miembros del Consejo de Seguridad apoyarían el pedido palestino e instó a Estados Unidos a considerar su posición.

"Estamos trabajando para lograrlo y creo que lo conseguiremos", dijo Malki a periodistas. "Esperamos que Estados Unidos revise su posición y esté en el lado de la mayoría de las naciones o países que quieren apoyar el derecho de los palestinos a tener libre determinación e independencia", agregó.

Un veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad podría bloquear la aprobación, aunque la mayoría de los otros miembros están de acuerdo, algo que aún no es seguro.

Pero conseguir los nueve votos necesarios para reclamar una mayoría del Consejo de Seguridad permitiría a los palestinos resaltar el veto de Estados Unidos como un obstáculo, presionando diplomáticamente a Washington.

Esto también aumenta la presión sobre Israel que, a pesar de su oferta de conversaciones directas de paz, no ha hecho ninguna de las concesiones que los palestinos dicen que harían esas conversaciones posibles.

Sin progreso. Diplomáticos de alto rango de Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y Naciones Unidas -el Cuarteto de mediadores de Oriente Medio- se han reunido durante la semana con la esperanza de hallar una forma de avanzar, pero hasta ahora no han obtenido resultados.

El Cuarteto lleva meses intentando elaborar las pautas de futuras conversaciones de paz, hasta ahora sin resultado. El secretario de Relaciones Exteriores británico, William Hague, reconoció que no ha habido progresos.

Incluso si los palestinos presentan su solicitud ante el Consejo de Seguridad el viernes, es poco probable una votación de inmediato. Eso podría dar más tiempo a la diplomacia que busca reanudar las negociaciones de paz, dijo el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppé.

"Hay un procedimiento para tratar este tipo de solicitudes y puede llevar algunos días o semanas más, lo que significa que hay espacio para otras iniciativas", dijo Juppé a la radio Europe 1. "Esperamos encontrar una manera de convencer a todos los involucrados para volver a la mesa de negociaciones, y de manera seria", agregó.

Destacando los problemas políticos que Obama enfrenta ante el tema, el aspirante republicano a la presidencia Rick Perry criticó al Gobierno por su política en Oriente Medio, diciendo que los esfuerzos de paz de Estados Unidos habían "alentado a los palestinos a rechazar las negociaciones directas".

Los comentarios de Perry son un recordatorio de que Obama debe prepararse para lo que se está configurando como una dura campaña por la reelección en el 2012 y no puede permitirse alienar el fuerte respaldo a Israel en el Congreso y en el público estadounidense.

En Cisjordania surgieron enfrentamientos mientras colonos judíos molestos protestaban contra los planes de los palestinos -otra señal de las crecientes tensiones en el territorio que algunos temen puedan salirse de control.

Elecciones difíciles. Israel dice que la medida ante la ONU busca deslegitimar al Estado hebreo. Los palestinos dicen que su solicitud ante la ONU abrirá la puerta a nuevas negociaciones de paz entre pares soberanos iguales.

Las negociaciones directas entre Israel y los palestinos colapsaron hace un año, después de que Israel se negó a extender una moratoria a la construcción de nuevos asentamientos en las zonas que los palestinos quieren para un nuevo Estado.

Israel ha ocupado Cisjordania y la Franja de Gaza desde la guerra de 1967, y ambos bandos están discrepan sobre las fronteras, la situación de Jerusalén, el futuro de los refugiados palestinos y si Israel debe ser reconocido como un Estado judío.

Los palestinos quieren Cisjordania y la Franja de Gaza para su futuro Estado, con Jerusalén del Este como su capital.

Con un veto seguro de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, los palestinos también podrían pedir a la Asamblea General de la ONU que mejore su situación de "entidad" a "estado no miembro". Tal medida, dicen, sería apoyada por al menos 126 de los 193 miembros de la asamblea y les daría más legitimidad a sus peticiones.

La decisión de los palestinos de obligar a una confrontación en Naciones Unidas ha lanzado nuevas dudas sobre los esfuerzos del Gobierno de Obama por aprovechar los alzamientos de la "Primavera Arabe" para forjar nuevas relaciones de Estados Unidos con Oriente Medio.

"Un veto de Estados Unidos (...) será visto en la región nuevamente como una política de doble estándar, de escoger apoyar a ciertos pueblos en la región que claman por libertad, pero no a otros", dijo Marwan Muasher, un ex ministro de Relaciones Exteriores de Jordania y ahora vicepresidente de estudios en el Carnegie Endowment.