Los votantes hispanos castigarán a los republicanos en las elecciones de 2012 por no haber acordado una reforma migratoria integral con el gobierno, aseguró el presidente Barack Obama en una entrevista con corresponsales hispanos.

Con una tasa de aprobación entre los hispanos en descenso, Obama se muestra convencido de que el electorado le perdonará no haber podido lograr esa reforma para sacar de las sombras a once millones de indocumentados.

Y ello a pesar de que al mismo tiempo batió récord de deportaciones, más de un millón de personas en menos de tres años de presidencia.

"No creo que los votantes hispanos me vayan a castigar por no haber convencido a los republicanos de hacer lo debido. Creo que castigarán a los republicanos si no se toman con seriedad la necesidad de reformar nuestro quebrado sistema de inmigración. Y creo que eso se aplica a todos los estadounidenses en general", dijo Obama en la entrevista concedida en la Casa Blanca.

Un 49% de los hispanos aprueba el desempeño del presidente, que llegó al poder en 2008 con un récord de votos de esa comunidad a su favor (cerca del 67%), según el sondeo diario de popularidad presidencial de la firma Gallup.

La compañía de sondeos LatinoDecisions advirtió sin embargo el pasado 22 de agosto que sólo el 38% de los hispanos está seguro de que volverá a votar por Obama en noviembre de 2012.

El desempleo estadounidense en general se sitúa en el 9.1% de la población activa, y el hispano en el 11.3%. A pesar de esas cifras, el gobernante se muestra convencido de que podría convencer a los estadounidenses de la necesidad de una reforma.