Los Ángeles. No es casual que el presidente Barack Obama y el ex mandatario Bill Clinton visitaran sedes universitarias de California durante las últimas semanas de la campaña para la elección legislativa de la semana próxima en Estados Unidos.

Obama mantiene una sólida popularidad en el sureño estado a pesar de la caída en su aprobación en otras partes del país, por lo que los demócratas consideran que enfocarse en los jóvenes californianos que lo ayudaron a ganar la elección del 2008 es esencial para la carrera electoral donde se renovará una parte del Congreso y se elegirán gobernadores.

"Si todos los que pelearon por el cambio en el 2008 lo hacen ahora, vamos a ganar esta elección", dijo Obama a cerca de 30.000 estudiantes y simpatizantes en una concentración de apoyo a la senadora Barbara Boxer y el candidato a la gobernación Jerry Brown, en la Universidad del Sur de California.

Los demócratas tienen mucho en juego en California, un estado que tradicionalmente les ha brindado su apoyo: la carrera entre Boxer y su rival republicano, el ex presidente ejecutivo de Hewlett-Packard Carly Fiorina, es considerada vital por muchos analistas para que el partido oficialista logre conservar su mayoría en el Senado.

Los demócratas también podrían obtener el cargo en la gobernación que quedará vacante tras la salida de Arnold Schwarzenegger, aunque esto implicaría hacerse cargo de un estado en la quiebra financiera y con un Congreso estatal bloqueado.

Y en este momento dos propuestas legislativas marcarán la recta final de las elecciones en el estado: una impugnación a una ley sobre el calentamiento global que pretendía ser un modelo para el mundo y la propuesta para hacer de California el primer estado del país en legalizar la marihuana.

"No es suficiente haber votado por un nuevo presidente si no lo van a ayudar a gobernar y presionan a los miembros del Congreso que estuvieron con él", dijo Clinton durante un discurso en la Universidad de California en Los Angeles.

"Les pido que salgan y le digan a todos los que no están esta noche acá, que cualquier universitario del estado de California que no vote en esta elección está dando un mal paso para su futuro", dijo el ex mandatario.

Los sondeos muestran a la cabeza para la gobernación a Brown, fiscal general del estado y ex gobernador, frente a su rival republicana Meg Whitman, ex directora de Ebay. Whitman ha gastado 140 millones de dólares de su bolsillo en la campaña más costosa para una gobernación.

Boxer, una de las senadoras más liberales del país y entusiasta defensora de las políticas de Obama, tiene una ligera ventaja frente a Fiorina en su competencia por el cargo que Boxer ha ocupado por tres períodos.