Lisboa. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, usó este sábado el escenario internacional para presionar a sus oponentes republicanos en el Congreso a ratificar un nuevo pacto de armas nucleares con Rusia.

El mandatario ruso, Dmitry Medvedev, también instó a los legisladores estadounidenses a aprobar rápidamente el tratado Start y seis ministros europeos de Relaciones Exteriores hicieron eco del llamado en una aparición conjunta en una cumbre de la OTAN en Lisboa.

El tratado, firmado por Obama y Medvedev en abril, establece que Estados Unidos y Rusia recorten sus armas nucleares desplegadas en cerca de un 30% -a no más de 1.550- dentro de siete años. También incluye medidas de verificación.

Obama sostiene que el tratado es vital porque permite que inspectores estadounidenses reúnan datos de inteligencia sobre el estado de las armas nucleares de Rusia.

"Existe un elemento de tiempo para hacer ésto. No tenemos ningún mecanismo para verificar en terreno lo que ocurre ahora en Rusia", dijo Obama en una conferencia de prensa.

Los republicanos, liderados por el senador Jon Kyl, han estancado la ratificación del tratado en el Senado, diciendo que se necesita más trabajo. Ellos argumentan que es poco probable que sus dudas hallan sido resueltas antes de que finalice el año.

Sonando frustrado en el último día de la cumbre de la OTAN, Obama señaló que responsables militares, funcionarios de alto rango de anteriores gobiernos republicanos y estados europeos apoyan el tratado con Rusia.

El dijo que su gobierno ha tratado de responder las inquietudes de los republicanos respecto al arsenal nuclear estadounidense al aceptar agregar US$4.000 millones a los US$80.000 millones ya destinados a modernizarlo.

"No hay otra razón para no hacerlo excepto el hecho de que Washington se ha vuelto un lugar extremadamente partidista", manifestó Obama.

La situación podría ser "muy desagradable" si no hay un acuerdo Start, dijo Medvedev a una rueda de prensa luego de sostener discusiones con líderes de la OTAN.

El mandatario ruso dijo que esperaba que los legisladores estadounidenses asumieran un enfoque responsable y que Rusia actuaría en una forma "simétrica" a la de Estados Unidos.

"Estoy seguro de que el sentido común prevalecerá", manifestó Medvedev.

Obama y Medvedev sostuvieron una reunión privada de unos 20 minutos en la cumbre y discutieron las relaciones entre la OTAN y Rusia, el tratado Start y la reunión de Obama con el presidente georgiano, Mikheil Saakashvili, informó a la prensa un funcionario de alto rango en el Air Force One.

Los ministros de Relaciones Exteriores de cuatro países del ex bloque comunista de Europa Oriental, Bulgaria, Letonia, Lituania y Hungría, junto con Dinamarca y Noruega, aparecieron juntos en la cumbre de la OTAN para instar al Senado estadounidense a ratificar el pacto.

"Si el tratado START no es ratificado, esto sería un verdadero revés para la seguridad europea", dijo la ministra de Relaciones Exteriores de Dinamarca, Lene Espersen. "Instamos y esperamos que el Congreso estadounidense pueda ratificar el pacto tan pronto como sea posible", agregó.