Brasil. El empresario Emilio Odebrecht aseguró que el grupo tuvo una participación central en la elaboración de la Carta al Pueblo Brasileño, divulgada en 2002 por el entonces candidato Luiz Inácio Lula da Silva para ganar la confianza del mercado financiero y los hombres de negocio, informó hoy la prensa local.

    La declaración, por escrito, está incluida en los materiales divulgados por el Supremo Tribunal Federal (STF) la víspera, con los testimonios de 77 ejecutivos de la constructora Odebrecht sobre el financiamiento ilegal y sobornos a políticos.

     Según Emilio Odebrecht, la Carta al Pueblo Brasileño "tiene mucho de nuestra contribución".

     El documento tuvo un papel decisivo para que la elite económica del país sudamericano aceptara la llegada del Partido de los Trabajadores (PT) al Palacio de Planalto, que venció en las elecciones de octubre de 2002.

     El PT se mantuvo en el poder desde 2003 hasta el año pasado, cuando Dilma Rousseff fue destituida por el Senado acusada de irregularidades administrativas.

     El patriarca del grupo Odebrecht informó que entre 2001 y 2002 organizó una serie de reuniones con empresarios para presentar al partido de Lula da Silva.

     "Había una gran sospecha sobre cómo sería un posible gobierno del PT", señaló en su delación premiada a la Justicia brasileña.

     Emilio Odebrecht dijo que no podía negar que "hemos hecho pagos en abundancia" al petismo, pero apuntó que el apoyo no se limitaba a los recursos financieros.

     "La Carta al Pueblo Brasileño, de fecha 22 de junio de 2002, hecha con el fin de calmar a los mercados financieros, es un ejemplo exacto del tipo de apoyo no financiero que dimos al ex presidente", señaló.

     En el documento, Lula da Silva dejó claro que daría continuidad a determinados aspectos de la política económica en vigor bajo el gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

     La Carta señaló su intención de hacer una serie de concesiones al sector financiero, manteniendo un alto superávit fiscal, así como pagar los intereses de la deuda pública brasileña.

     Ese programa se tradujo en la designación de Henrique Meirelles, un ejecutivo internacional del grupo Bank of Boston, como presidente del Banco Central.

     Meirelles es el actual ministro de Hacienda del gobierno del presidente Michel Temer