La propuesta que promovió en una gira el canciller Ricardo Patiño no tuvo eco entre los miembros. Pero al final de la cita aceptó iniciativa de Argentina y se logró consenso.

El canciller Ricardo Patiño condicionó este viernes, en Washington, la permanencia de Ecuador en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) ante la negativa inicial de la mayoría de países de incluir sus propuestas para, por ejemplo, limitar las atribuciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y cambiar su sede, de la capital estadounidense a un país latinoamericano.

Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Ecuador, a la cabeza, plantearon que se consideren sus propuestas de enmienda para abrir la puerta a que se puedan discutir temas específicos como la facultad de la CIDH para emitir medidas cautelares y las atribuciones y financiamiento de la Relatoría Especial de Libertad de Expresión.

Este debate se produjo en la Asamblea General extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se realizó este viernes en Washington. La resolución final de la sesión, que duró más de once horas, no acogió los pedidos de Ecuador y plantea continuar con las discusiones para el perfeccionamiento del SIDH.

Antes del cierre de la cita, Patiño señaló que para lo único que ha servido el encuentro fue para “destapar” y “verbalizar” las deficiencias del sistema, pero reconoció que ante la falta de consensos se pone en evidencia “el inmovilismo” que ha provocado una resolución prácticamente vaciada de contenido y llena de retórica diplomática.

“Si no hay como hacerlo, Ecuador entenderá que es mejor estar afuera”, afirmó.

Nicaragua cuestionó el resultado de la Asamblea en la misma línea de Patiño y Bolivia también dijo que “se reserva el derecho de pensar en opciones diferentes”.

El canciller argentino, Héctor Timerman, llamó a las naciones a incluir los puntos que no se consideraron para evitar que más países se separen del sistema y en lugar de un fortalecimiento se termine en un debilitamiento institucional.

Finalmente, a las 22:30, el canciller argentino propuso cambiar uno de los párrafos de la resolución para incluir, de manera general, la posibilidad de que a futuro se traten los temas de todos los países sin excepción. Su objetivo era atenuar el ímpetu de Ecuador y Bolivia de abandonar el SIDH. La mayoría de los países apoyó la propuesta de Argentina.

Patiño tomó la palabra nuevamente, agradeció la iniciativa de Timerman pero siguió planteando la falta de viabilidad de discutir los temas. Pero finalmente aceptó la propuesta de Argentina, lo que provocó aplausos para obtener una resolución de consenso.

Patiño agregó que se podría revisar su anuncio de abandonar el SIDH.

Las delegaciones que arribaron este viernes para participar en la Asamblea de la OEA apoyan una reforma al SIDH. De eso, prácticamente, no hay duda. Sin embargo, pocos o ninguno aceptó, en su totalidad, la propuesta planteada por Ecuador.

Para Patiño, es inadmisible que la CIDH, órgano asesor de la OEA, emita medidas cautelares (que pueden frenar fallos que vulneran derechos) y que la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión tenga un financiamiento mayor que las demás instancias similares.

La cita empezó casi al mediodía. A las 12:50, con un “colegas, todos y todas”, Patiño inició su discurso que, en teoría, no debía ser de más de 8 minutos. Pero le tomó media hora para concluir, con cierta molestia, en su rechazo y “absoluta discrepancia” con la resolución elaborada por la OEA, que no incluía la reforma planteada por el gobierno de Rafael Correa.

Primero criticó la idea de autonomía de la CIDH que –a su juicio– somete a los países cuando lo correcto debería ser lo contrario. A su criterio, durante las discusiones de reformas realizadas en estos dos últimos años, existió una “campaña frenética de los medios tratando de impresionarnos para lograr lo que ellos quieren”.

Ecuador busca que quienes financien a la Comisión y a las relatorías sean los países que son parte de la OEA y no terceros o donantes que estén fuera de ese ámbito, pues cree que esa es una forma de filtrar poderosos intereses mediáticos y empresariales.

“Este es un sistema en crisis”, dijo. Y le atribuyó a la OEA y a la CIDH la autoría de haber creado un modelo de “discriminación grosera de los derechos humanos”, en tanto la Relatoría para la Libertad de Expresión es la que más recursos recibe para funcionar, y de mantener una sede en Washington, cuando Estados Unidos no ha firmado la Convención Americana de Derechos Humanos.

Rechazo de Correa. El presidente de la República, Rafael Correa, volvió a arremeter este viernes contra la CIDH durante la inauguración de la 128 Asamblea Interparlamentaria, en Quito.

El mandatario reiteró que no es posible que este organismo tenga como su sede en los Estados Unidos, “el principal responsable del bloqueo a Cuba”, que no forma parte del sistema y que no suscribió ninguno de los instrumentos sobre derechos humanos.

Indicó que en los informes de la CIDH no consta este hecho o las torturas de Guantánamo, pero sí el juicio a un periodista “pillo”. “El Ecuador no aceptará ese descarado neocolonialismo”, dijo en relación al silencio de la OEA sobre el problema de las islas Malvinas que son ocupadas por Reino Unido.