Valparaíso, Andina. El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, planteó hoy la adopción de mecanismos de seguimiento al desempeño de la democracia en la región.

“La OEA ha podido actuar bien cuando hemos podido prevenir ya que es muy difícil reponer las cosas una vez que se han quebrado”, indicó en la clausura de la ceremonia realizada en Valparaíso, Chile, en la que se conmemoró el décimo aniversario de suscripción de la Carta Democrática Interamericana.

“Si logramos tres cosas: definir bien cuáles son las rupturas fundamentales, identificar un mecanismo de seguimiento no invasivo, y buscar formas de prevención más adecuadas, ya haríamos un aporte muy significativo”, añadió.

Recordó que la Carta Democrática Interamericana contiene todos los elementos necesarios para fortalecer la democracia en la región, y destacó que desde su adopción se ha logrado un gran avance en ese proceso.

El documento, firmado en Lima en setiembre del 2001, establece que la ruptura del orden democrático o su alteración en un Estado miembro, constituye "un obstáculo insuperable" para su participación en las diversas instancias de la OEA.

Insulza explicó que mecanismos de seguimiento son ya usados en temas en los que existe una evaluación “inter pares”, proceso que consiste en la entrega de informes periódicos cuyo objetivo es fomentar las labores de prevención.

Tras dos días de debate, los cancilleres y embajadores ante la OEA, presentaron en Valparaíso sus perspectivas en torno al futuro de la democracia en América, con especial énfasis en su protección y profundización.

El presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y director general de la Comisión Andina de Juristas, el peruano Diego García Sayán, propuso realizar análisis periódicos en los Estados Miembros de la OEA, y un sistema de alerta temprana que ayude a identificar situaciones de riesgo.

“La Carta no debe ser concebida como una herramienta punitiva, sino ante todo como un instrumento para la defensa y profundización de la democracia”, subrayó.

Los delegados de los países miembros de la OEA señalaron la necesidad de dotar de mejores herramientas operativas al organismo hemisférico a fin de promover, arraigar y defender la democracia entre los Estados miembros, así como fortalecer la capacidad preventiva de la organización.

Algunos delegados abogaron por una interpretación más amplia de las facultades con las que cuenta en la actualidad, y muchos comentaron la utilidad de establecer un compendio de mejores prácticas que tengan como objetivo la prevención y la cooperación entre los países, considerando las particularidades de cada nación.

Por su parte, el canciller de Chile, Alfredo Moreno, en su discurso de cierre de la reunión regional, reafirmó la importancia de la Carta Democrática Interamericana como el principal instrumento para la gobernabilidad democrática.

El jefe de la diplomacia chilena resumió los temas debatidos en la importancia de afrontar los retos de la democracia haciendo frente a flagelos como la violencia, el crimen organizado, el narcotráfico y otras amenazas a la seguridad, al igual que la necesidad de combatir la discriminación a través de una mayor participación ciudadana.

El documento presentado por el canciller Moreno reflejó el compromiso de los países del hemisferio “con la democracia, y la voluntad de que ella se extienda a todos los sectores de nuestra sociedad”.