San Salvador. El secretario de seguridad multidimensional de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Adam Blackwell, arribó este martes a El Salvador para supervisar la tregua acordada entre las principales pandillas delictivas del país, la cual ha sido clave para el declive de los homicidios.

Blackwell participará en diversas reuniones y actos relacionados con el denominado proceso de paz entre las agrupaciones delictivas con miras a fortalecer la iniciativa de seguridad ciudadana, informaron fuentes oficiales.

La visita del funcionario de la OEA sucede un día después de que los jefes de las dos principales pandillas del país, la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, difundieran un comunicado de prensa en el cual se comprometieron a disminuir las extorsiones.  

La MS-13 y la pandilla Barrio 18 exhortaron a la población salvadoreña para que apoyen la tregua que mantienen desde hace 200 días, con la finalidad de que se convierta en un pacto de paz permanente.

Blackwell asistirá a la primera reunión del denominado Comité Técnico de Coordinación en apoyo al proceso de paz en El Salvador, con los facilitadores de la tregua, el ex jefe guerrillero Raúl Mijango, y el sacerdote castrense Fabio Colindres, junto a representantes de la sociedad civil y miembros de la Comisión Humanitaria.

El secretario de Seguridad de la OEA también visitará dos cárceles del país donde conocerá los programas de rehabilitación y reintegración, tanto en la Cárcel de Mujeres como en la prisión de Apanteos, ubicada en el departamento de Santa Ana, en donde ex convictos y ex pandilleros trabajan en la fabricación de zapatos.

Blackwell presidirá la ceremonia de destrucción de armas que fueron entregadas de manera simbólica al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en julio pasado.

El funcionario también se reunirá con representantes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), así como con autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

Antes de la tregua entre las pandillas, El Salvador mostraba una tasa de 68 homicidios por cada 100.000 habitantes, la cual bajó a 23.