Caracas. Una baja participación marcó este domingo unos comicios para escoger alcaldes en Venezuela, un proceso boicoteado por la mayoría de los partidos de oposición y en la que los aliados del presidente Nicolás Maduro buscan consolidar su poder en la nación petrolera.

No se observaban largas filas en los centros electorales, según relataron testigos, en una elección que sirve de antesala para las presidenciales de 2018, donde el líder socialista podría buscar la reelección para un nuevo período de seis años, pese a la crisis económica que se ha profundizado en su mandato.

"Estoy votando por la democracia", afirmó José Flores, un jubilado de 71 años, inscrito en la misma parroquia en la que aún no llegaba a sufragar Maduro a primeras horas de la tarde.

"Aquí no hay una dictadura, es todo lo contrario, aquí lo hay es paz y democracia. Hay una mala información en otros países", afirmó Flores.

Además de los 335 alcaldes, en la jornada se elige al gobernador del estado Zulia, luego de que el opositor que fue electo en octubre fue impedido de asumir su cargo al negarse a jurar ante la Asamblea Nacional Constituyente, un cuerpo legislativo compuesto por aliados de Maduro.

"Vamos todos a votar y ejercer la soberanía popular (...). Somos Venezuela y estamos venciendo", dijo en su cuenta de Twitter Maduro, quien en horas de la tarde todavía no acudía a votar.

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) optó por no participar, alegando que el sistema electoral está diseñado para mantener en el poder al "chavismo", el movimiento fundado por el fallecido presidente Hugo Chávez.

En algunos estados más poblados del país la participación fue menor a la que tuvo la reciente votación de gobernadores en octubre y en algunas ciudades parecía que la mayoría de los asistentes eran seguidores del gobierno.

"Los militares y el gobierno nos tienen en una dictadura y eso debería castigarse con el voto, no con abstención", dijo José Sifontes, un trabajador de una empresa estatal que vive al sur del país e ignoró el boicot que promovieron los principales partidos opositores.

Con la revolución. En la televisora estatal, las autoridades electorales garantizaban el normal funcionamiento del sistema electoral y algunos candidatos del gobierno estimulaban a sus seguidores a llevar "el carnet de la patria", como muestra de su adhesión al gobierno.

La petrolera estatal PDVSA mandó este domingo mensajes de textos a sus trabajadores instándolos a publicar su número de identificación en un sitio web del Ministerio del Petróleo para demostrar que habían votado, dijeron a Reuters empleados de la compañía.

"El compromiso es con la revolución", decía el mensaje enviado a los trabajadores públicos este domingo, incluídos los de la petrolera. PDVSA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Tras soportar violentas protestas masivas este año, y en medio de una elevada inflación y casi cuatro años de recesión, el mandatario socialista consiguió una sorprendente victoria de la mayoría de los candidatos de su Partido Socialista Unido (PSUV) en las elecciones de gobernadores de octubre.

Los socialistas manejan más del 70% de las alcaldías venezolanas. Mientras que la oposición gobierna en 76 alcaldías desde 2013, pero 13 de esos alcaldes están presos, fueron destituidos o están en el exilio.

A pesar del boicot de los principales partidos, figuras de la oposición moderada, independientes y algunos políticos desconocidos se presentaron como candidatos. Igualmente, dos partidos dentro de la MUD presentaron contendientes, en un reflejo de las pugnas dentro de la oposición.