El Frente Guasú, la coalición integrada por partidos minoritarios de izquierda de Paraguay, oficializó hoy la candidatura al Senado en las elecciones generales de abril próximo del ex presidente Fernando Lugo, destituído en junio pasado, tras un polémico juicio político.

El Frente Guasú, que sufrió una división en 2012, proclamó la postulación del ex mandatario al Senado, así como la de los candidatos a presidente y vicepresidente, el médico Aníbal Carrillo y el dirigente campesino Luis Aguayo, respectivamente.

Esas candidaturas fueron legitimadas a través de los comicios internos (primarias) celebrados el domingo y para los que fueron convocados 134.059 electores de ocho agrupaciones.

En las elecciones de abril próximo también competirán por la presidencia el Partido Liberal Radical Auténtico, que postula al senador y ex ministro de Obras, Efraín Alegre, y el Partido Colorado, que postula al controvertido empresario Horacio Cartes, el general retirado Lino Oviedo (Unión Nacional de Ciudadanos Éticos) y el ex presentador de televisión Mario Ferreiro (Avanza País), una escisión del Frente Guasú.

A su vez, la plataforma de mujeres "Kuñá Pyrenda", creada en 2012, promueve por primera vez en el país un binomio integrado por mujeres. Lilian Soto, ex ministra de la Función Pública del Gobierno de Lugo, y Magui Balbuena, dirigente de Conamuri, una coordinadora de organizaciones de trabajadoras rurales e indígenas, son las candidatas a presidente y vicepresidente respectivamente.

Los paraguayos también elegirán en abril a las autoridades de las gobernaciones y delegados del país en el Parlamento del Mercosur.

Las elecciones primarias se cerrarán el domingo próximo con la elección de las fórmulas de los partidos Encuentro Nacional, Patria Libre, Partido Blanco, Movimiento Integración Nacional y Movimiento Democrático Independiente Participativo.

Paraguay espera que tras los comicios generales el Mercosur y la Unasur levanten las suspensiones aplicadas el 29 de junio pasado debido a la destitución de Lugo, que, según ambos bloques regionales, produjo un "quiebre democrático" en el país.

Ambos organismos sudamericanos advirtieron que sólo reconocerán a las autoridades que surjan de elecciones democráticas.