Arequipa, Andina. El jefe del Estado, Ollanta Humala, dijo este martes que con el nuevo gabinete ministerial, el gobierno “va a dar más fuerza al diálogo”, con respeto el principio de autoridad, y atenderá las demandas de la población en asuntos como seguridad ciudadana y educación.

“Como ya lo ha dicho el ministro Juan Jiménez, vamos a darle más fuerza al diálogo pero respetando también el principio de autoridad”, aseveró.

Desde Arequipa, donde inauguró una planta de tratamiento de aguas residuales, el dignatario subrayó que su administración incidirá más en temas que reclama la población como lucha anticorrupción, el fortalecimiento de la educación y la seguridad ciudadana, entre otros.

Analistas habían advertido sobre un endurecimiento del gobierno de Humala, quien durante la campaña electoral en el 2011 se apartó políticamente de la izquierda radical de Latinoamérica, encabezada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, y se acercó a ideas moderadas como las del ahora ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Ambiente caldeado. Las protestas antimineras en Perú se producen principalmente porque las comunidades rurales pobres se sienten abandonadas pese al auge de la economía local o temen que el desarrollo de las actividades mineras afecte el medioambiente en que viven.

Varios sectores reclamaron a Humala la renuncia del primer ministro Valdés, quien asumió el cargo el diciembre cuando el mandatario removió a casi la mitad de su gabinete en la primera crisis que enfrentó su gobierno, en medio de una anterior protesta contra el plan minero de Newmont.

"(Humala) tiene que hacer más esfuerzo en unir a los peruanos y en explicar más claramente por qué ha cambiado de posición y explicarlo a la gente que votó por él", dijo el analista político Santiago Pedraglio.

"Tiene que evitar el autoritarismo, el ejercicio autoritario del poder. No puede convertirse en un factor de polarización, tiene que tratar el contrario, tratar de buscar el mayor consenso posible", agregó.

La popularidad de Humala cayó en julio a un mínimo del 40% según la encuestadora Ipsos Apoyo, tras protestas que en total han dejado 15 fallecidos en lo que va de su gestión.

El ambiente en Perú -una gran productor de minerales- ha estado caldeado por las casi 250 protestas sociales, principalmente contra el sector minero, que generaron la suspensión temporal de la ejecución del proyecto de oro y cobre Minas Conga de US$5.000 millones de la firma Newmont.

El conflicto se calmó parcialmente luego de que el presidente Humala decretara el estado de emergencia en la región de Cajamarca, dando poder a los militares a que apoyen la labor de los policías para imponer el orden público en la zona.

La economía de Perú ha crecido a una tasa promedio de casi un 6% anual en la última década, pero la pobreza aún alcanza a un tercio de la población del país, rico en recursos naturales pero lleno de conflictos sociales debido a que muchos reclaman mejor distribución del auge económico.

* Con información de Andina y Reuters.