Pisco, Perú. El presidente peruano, Ollanta Humala, realizó este viernes su primera actividad pública tras asumir el poder a fines de julio y afirmó que en su Gobierno primará un estilo de "menos palabras y más acción".

Humala, quien había estado fuera de la polémica pública en temas considerados clave en el país, hizo un recorrido por la ciudad costera de Pisco, afectada por un potente terromoto en el 2007 y que aún sufre por el retraso de su reconstrucción.

El militar retirado, con pantalón jean y camisa blanca remangada, se dirigió a los pobladores en un discurso de tres minutos tras recorrer calles rotas y casas destruidas, donde se alzaban carpas de lona como refugio de sus habitantes.

"Estamos haciendo un Gobierno que sea efectivo, que se ponga a chambear (trabajar) de una vez, menos palabras y más acción, eso es lo que quiero hacer con ustedes", dijo Humala sobre un estrado y con un micrófono en la mano en Pisco, ubicada a unos 250 kilómetros al sur de Lima.

El presidente Humala, de 49 años, sólo había empleado la red social Twitter como vehículo de comunicación desde que asumió el poder el 28 de julio, tocando temas de seguridad interna de gran impacto mediático en el país sudamericano.

El bajo perfil de Humala contrasta con el del ex presidente Alan García, un locuaz político que comentaba casi a diario temas diversos. Otros mandatarios como Alejandro Toledo y Alberto Fujimori también tenían gran exposición pública.

Humala, quien ha abandonado ideas radicales de izquierda, estuvo acompañado de varios funcionarios y algunos empresarios privados, a quienes los invocó participar con el Gobierno en la reconstrucción de Pisco que soportó un sismo de magnitud 7,9.

El terremoto dejó más de 500 muertos y al menos 60.000 viviendas dañadas o destruidas en la región sureña.

Luego del fuerte temblor se realizaron varios programas de reconstrucción y ayuda social para los más pobres, pero muchos no funcionaron o quedaron inconclusos en medio de denuncias de corrupción en el Gobierno del ex presidente García.

"Mi obligación es velar por el desarrollo de ustedes, no es un favor que yo les hago, es mi obligación", dijo Humala.

SOLO TEMAS IMPORTANTES

Más tarde, al ser interrogado por la prensa, Humala se excusó de hablar sobre temas polémicos que habían dominado la atención local, como el posible cambio en la Constitución política en el ámbito económico y el posible indulto a su hermano preso por un intento de golpe de Estado en el 2005.

"Yo tengo una agenda que cumplir con el pueblo peruano, y yo estoy concentrado en esa agenda, lo que no pertenece a esa agenda no me parece que le estemos dando importancia", señaló.

Según algunos legisladores oficialistas, Humala evalúa realizar un cambio de la Constitución para darle un mayor rol al Estado en actividades económicas en las que la empresa privada no ha llegado por no ser rentable, hecho que ha alarmado a la clase empresarial del país.

Asimismo, el posible indulto a su hermano Anturo Humala, preso por 25 años tras una rebelión que dejó seis muertos, podría activar pedidos similares para el ex mandatario Alberto Fujimori por parte de sus seguidores, según analistas.

El tema del indulto "no está en la agenda", afirmó Humala.

"Nuestra política va a ser que el presidente se exprese públicamente cuando haya temas necesarios, pero tampoco quiero hacer una sobre exposición de cámaras, ni figuretismo (figurar en los medios) porque estamos trabajando duro", agregó.

En Pisco, Humala, quien estuvo acompañado con altos oficiales del Ejército y la policía nacional, fue recibido por la población con bandera peruanas y pancartas con su foto.

"Vivo en esta carpa todavía con mis cuatro hijos y esposa, me prometieron ayuda luego de que mi casa se cayó, pero todo sigue igual", dijo César Campos, un poblador de 50 años.

"Señor presidente (Humala) no se olvide de nosotros, como lo hizo Alan García", alcanzó decir Campos al mandatario.