Lima. El candidato nacionalista Ollanta Humala, favorito en las preferencias para la presidencia de Perú, pidió a los inversionistas su confianza y a los peruanos "votar sin temores" por su proyecto de gobierno, asegurando que mantendría un manejo prudente de la sólida economía del país.

Humala, un izquierdista que ha moderado su discurso radical contra el libre mercado, afirmó además que buscará un consenso con los diferentes grupos políticos del Congreso -donde alcanzaría una minoría- que le ayude a concretar sus planes.

"En todo momento estamos dispuestos al diálogo (con los inversionistas); nos comprometemos a mantener una prudencia macroeconómica del país y un equilibrio de la caja fiscal", dijo Humala al Foro de Reuters de Inversión en América Latina.

"Yo creo que no hay porque tener desconfianza", agregó.

Humala, un militar retirado de 48 años, registró un repunte en dos encuestas difundidas en la víspera, con hasta el 24,3% de las preferencias, ampliando las diferencias con el ex presidente Alejandro Toledo y la legisladora Keiko Fujimori, hija del ex mandatario Alberto Fujimori.

Toledo ha mostrado en los últimos sondeos una tendencia a la baja, ubicándose entre el 17 y 18% de las intenciones de voto, mientras que Keiko Fujimori se mantiene relativamente estable entre un 16 y 18%.

El avance de Humala en las encuestas para las elecciones del 10 de abril ha inquietado a los mercados financieros en Perú, pese a que ha moderado el discurso radical que pregonaba en los comicios del 2006, cuando perdió un balotaje frente al ahora presidente Alan García.

Ante campañas del "salto al vacío" en su contra, Humala pidió "ir a votar sin miedo", con "confianza" en que el proyecto nacionalista es "una transformación gradual en democracia".

"Todos queremos lo mismo, mejorar el país, consolidar el crecimiento y que esto se convierta en desarrollo y calidad de vida para los peruanos", afirmó.

Esta semana Humala firmó un "compromiso" para respetar la estabilidad jurídica de los contratos privados locales y extranjeros y la autonomía del Banco Central.

Según sondeos, en una primera vuelta electoral prevista para abril, ninguno obtendría la mayoría requerida para declararse triunfador, por lo que la presidencia se definiría en un balotaje el 5 de junio.

Consenso político. En estos comicios, Humala ha adoptado un estilo similar al del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, menos radical que el presidente venezolano Hugo Chávez, quien apoyó al candidato nacionalista en las elecciones del 2006.

Sin embargo, para algunos, el mensaje de Humala todavía muestra algunos elementos contradictorios, como el plan de crear un impuesto a las "sobreganancias" mineras, beneficiadas actualmente por la fortaleza de los precios de los metales.

Fujimori y Toledo también evalúan crear este impuesto.

La minería es uno de los sectores clave para la economía de Perú, que crece a una de las mayores tasas del mundo. Según los mineros, el ruido político pondría en riesgo una inversión de US$42.000 millones en los próximos 10 años.

Analistas han considerado que Humala difícilmente concretaría cambios radicales si gana la presidencia porque enfrentaría un Congreso fragmentado, donde su agrupación alcanzaría una minoría.

Además, Humala no contaría con la popularidad necesaria para legitimizar sus planteamientos -como cambiar la Constitución- a diferencia de los mandatarios de Venezuela y de Bolivia, Evo Morales, que llegaron al poder con movimientos sociales que les dieron fuerza para implementar sus políticas estatistas.

"Lo que hemos planteado es hacer un consenso político viendo la composición del Parlamento (...) vamos a buscar un nuevo Acuerdo Nacional" con decisiones vinculantes, explicó.

Asimismo, Humala marcó una clara diferencia entre sus rivales políticos Fujimori y Toledo, quienes pugnan por los votos necesarios para pasar a una segunda ronda electoral.

"Queremos un cambio y ellos quieren continuar lo mismo, ellos quieren llegar al gobierno para administrar el Estado, nosotros queremos llegar para transformar el Estado", dijo.

Según el candidato nacionalista, Keiko Fujimori -cuyo padre gobernó entre 1990 y el 2000- y Toledo -presidente de Perú entre el 2001 y el 2006- "tuvieron su oportunidad de hacerlo, fueron gobierno del pasado y no hicieron lo que hoy día prometen, porque creerles?".

"Creo que la población siente que la honestidad va a marcar la diferencia en esta competencia electoral", agregó.