Lima. El candidato nacionalista a la presidencia de Perú Ollanta Humala reveló este viernes un plan revisado de gobierno y garantizó que respetará la independencia de poderes, en lo que sería un intento por frenar un descenso en las encuestas y conquistar el voto de los indecisos.

Humala prometió, de acuerdo al nuevo plan, que en un eventual gobierno no tocará los ahorros privados para financiar pensiones, propuesta que generó temores a que el militar retirado intervenga en una de las economías que más crece en el mundo.

"Queremos darle confianza al país, Dios mediante, para permitir el inicio de una gran transformación, que sea gradual pero persistente, sin cambios desestabilizadores", dijo Humala en una conferencia de prensa, vestido de terno oscuro y corbata azul.

Pero el fin central de su programa se mantuvo dirigido a permitir a los más pobres, donde está el voto duro que lo llevó a liderar la primera vuelta, gozar de los ingentes recursos que ha recibido el país, principalmente por sus exportaciones mineras.

Humala, quien ha buscado mostrarse como un izquierdista moderado pero aún inquieta a los mercados, se ha estancado en las encuestas de intención de voto y en algunas ya fue superado por su rival, la conservadora amiga del libre mercado Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori.

La batalla se centra ahora en la conquista del alto número de indecisos que no votó por ninguno de los dos candidatos en la primera vuelta realizada el 10 de abril, especialmente en la capital, que congrega a una tercera parte del electorado y donde ganó el economista Pedro Pablo Kuczynski.

El plan revisado de Humala resaltó además que en un eventual Gobierno suyo no se crearán nuevos tributos, salvo el ya anunciado impuesto a las ganancias adicionales de las empresas mineras, que actualmente registran fuertes utilidades debido al alza de los precios internacionales de los metales.

Según un documento entregado a periodistas, el plan dice que en un eventual gobierno de Humala, el Estado podría recaudar entre 1.000 y 2.500 millones de dólares anuales por el impuesto a las sobreganancias de las mineras.

Nuestro "objetivo central es hacer que el crecimiento económico beneficie a todos, pero empezando por los más pobres", dijo Humala a periodistas.