La Paz. El defensor del Pueblo en Bolivia, Rolando Villena, recomendó este viernes la creación de un sistema de atención diferenciada en salud sexual y acciones concretas para prevenir la violencia sexual y disminuir los embarazos en niñas y adolescentes.

"Alarma el incremento de los embarazos en menores de 18 años, muchos de ellos, producto de la violencia sexual o por falta de información sobre los derechos sexuales y reproductivos; preocupa aún más el riesgo que conlleva esta situación, pues muchas recurren al aborto en situaciones insalubres", declaró Villena a periodistas.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, al menos 14 casos de niñas y adolescentes de 11 a 16 años embarazadas se registraron en 2014, producto de la violación sexual por parte de sus padres, padrastros, hermanos, primos o tíos, tres de las cuales abortaron, situación que puso en riesgo su vida.

Esta realidad no cambiará si no se aprueban y trabajan en políticas que apunten a la prevención de la violencia sexual, si no se crea un sistema de atención diferenciada y especializada para adolescentes mujeres sobre la salud reproductiva y sexual, afirmó el ombudsman.

Por su parte, el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas también solicitó al Estado boliviano asumir medidas para evitar los embarazos en adolescentes.

Entre esas se incluye la realización de campañas de sensibilización sobre los riesgos para la salud de la madre y el bebé de embarazos en edad adolescente.

También planteó la necesidad de promover los servicios de salud reproductiva para todos los adolescentes, incluida la educación en salud sexual y reproductiva en escuelas, comunidades y centros de salud.

Según el Ministerio de Salud, es imposible determinar la cantidad de abortos clandestinos que se practican en el país, sin embargo se calcula que cada día se producen un centenar de casos.

Se estima sin embargo que el 38,5% de embarazos en adolescentes menores de 15 años termina en aborto, señaló Villena.

Estudios del Banco Mundial y del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) muestran que las adolescentes de 15 a 19 años tiene dos veces más probabilidades de morir durante el embarazo o parto, que aquellas mayores de 20 años; las niñas menores de 15 años tienen cinco veces más probabilidades de fallecer.