Aman. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo este miércoles que la crisis siria era extremadamente peligrosa y que tendría "enormes repercusiones" para el mundo, mientras se producían más combates en la capital Damasco.

"No sabemos cómo se desarrollarán los acontecimientos. Pero sabemos que todos tenemos la responsabilidad de trabajar hacia una resolución de esta crisis profunda y extremadamente peligrosa", dijo Ban en un discurso en la capital indonesia, Yakarta.

Siria está emplazada en una posición crucial en el corazón de una red de conflictos regionales en Oriente Medio, abarcando una mezcla de credos religiosos, sectas y grupos étnicos, y los diplomáticos temen que la revuelta de 12 meses contra el gobierno del presidente Bashar al-Assad se convierta en una guerra civil.

Las fuerzas leales a Assad han registrado avances contra los rebeldes en las últimas semanas, pero la violencia no muestra señales de disminuir y había informes de varias ofensivas del Ejército el miércoles.

Activistas de la oposición dijeron que el Ejército usó fuego de tanques, artillería y antiaéreo en los suburbios de Harasta e Irbin en Damasco el miércoles.

Los barrios están vinculados a una serie de ciudades habitadas en su mayor parte por la mayoría suní, cada vez más resentida por el dominio de los Assad, que pertenecen a la minoría alauí, una rama del Islam chií.

Pero mientras Assad avanzaba sobre el terreno, parecía perder fuerza en el frente diplomático, ya que aliados clave como Moscú están adoptando un nuevo tono más duro tras meses de defender en público al gobierno de Damasco.

"Creemos que el liderazgo sirio reaccionó mal a la aparición inicial de manifestaciones pacíficas y (...) está cometiendo muchos errores", dijo el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, a la cadena de radio rusa Kommersant-FM.

"Desafortunadamente, esto ha llevado por muchos motivos a que el conflicto alcance una fase tan grave como la actual", agregó.

Lavrov también habló de una periodo de "transición futura" para Siria, pero continuó rechazando los llamados de la mayoría de estados occidentales y árabes que piden la dimisión de Assad, diciendo que esto era "poco realista".

Diplomacia ONU. No estuvo claro de manera inmediata si el cambio de tono se trasladaría en una diferencia tangible en el modo en que las potencias internacionales, hasta ahora divididas sobre Siria, podrían lidiar con la crisis.

"El cambio en la posición rusa es de tono, no de sustancia. Moscú aún ve su apoyo a Assad como parte de un juego regional, pero está perdiendo el respaldo del pueblo sirio", dijo Najati Tayyara, una prominente figura de oposición siria.

La revuelta comenzó con manifestaciones mayormente no violentas en marzo del 2011, pero la situación se deterioró rápidamente ante la feroz represión del Ejército.

Rusia ha vetado dos resoluciones de la ONU respaldadas por estados occidentales y árabes en que condenaban la violencia del Gobierno sirio, argumentando que las acciones de rebeldes también debían ser criticadas.

El enviado especial de la ONU/Liga Arabe a Siria, Kofi Annan, envió al lunes a un equipo de cinco expertos a Damasco para negociar formas de implementar una iniciativa de paz, incluyendo un mecanismo para permitir la entrada de observadores internacionales. Siria ha cuestionado el valor de dicha misión.