Ginebra, EFE. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, mostró este lunes su satisfacción por la condena en primera instancia al exdictador José Efraín Ríos Montt, sentenciado el pasado viernes a 80 años de prisión por genocidio y crímenes contra la humanidad en Guatemala.

"A pesar de todos los obstáculos, interrupciones y numerosas impugnaciones legales que retrasaron el juicio, Guatemala ha demostrado al mundo y a su propio pueblo que es posible confrontar los crímenes del pasado y hacer justicia", indicó Pillay.

Añadió que "este veredicto histórico demuestra que nadie está por encima de la ley y que las instituciones guatemaltecas tienen la fortaleza y la solidez para llevar esto a cabo, siempre que exista la voluntad de hacerlo".

La Alta Comisionada elogió el desarrollo pacífico del juicio, a pesar del tenso contexto en el que se celebró, e instó a las autoridades a seguir brindando seguridad efectiva a toda persona involucrada en el proceso judicial.

"El país ha demostrado que la justicia para crímenes internacionales graves puede y debe llegar a cualquier lugar donde se hayan cometido. Este juicio motivará a los que en todo el mundo luchan por obtener justicia", opinó Pillay.

Ríos Montt, quien gobernó de facto Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983, fue condenado a 80 años de prisión por el genocidio perpetrado durante su gestión contra la etnia indígena ixil.

La corte determinó que los crímenes habían sido cometidos de acuerdo a planes militares cuyo objetivo era exterminar a quienes fueran considerados "enemigos".

Un panel de tres jueces, presidido por la magistrada Jazmín Barrios, concluyó que Ríos Montt dio la orden de elaborar los planes que condujeron al genocidio, tuvo conocimiento de las atrocidades cometidas y no hizo nada para detenerlo, pese a tener autoridad para hacerlo.