Puerto Príncipe. Naciones Unidas culpó a "alborotadores" políticos y criminales en Haití por ataques a sus fuerzas, diciendo que los agitadores buscaban sabotear las elecciones manipulando el temor público por la epidemia de cólera que ha dejado más de 1.000 muertos.

Tras los disturbios registrados este lunes contra la ONU en dos ciudades del país, en los que un soldado del organismo mató a un manifestante, las fuerzas de paz y la policía haitiana se preparaban para posibles nuevos hechos de violencia.

La capital, Puerto Príncipe, estaba en calma y Naciones Unidas envió refuerzos a la norteña Cap-Haitien, la segunda mayor ciudad del país y centro principal de los últimos incidentes violentos.

En los ataques del lunes, soldados de la ONU recibieron disparos y pedradas de manifestantes que los culparon de llevar la bacteria del cólera a Haití, que no sufría de la enfermedad desde hacía un siglo.

El organismo mundial negó que los pacificadores nepalíes fueran la fuente del cólera.

El jefe de la misión de la ONU en Haití (MINUSTAH), Edmond Mulet, culpó a los agitadores políticos por los ataques contra la organización en Cap-Haitien y en Hinche, en la región central.

También indicó que los ataques pretendían sabotear las elecciones parlamentarias y presidenciales del 28 de noviembre en el empobrecido país, que sufrió un devastador terremoto en enero.

"Todo esto ciertamente no es espontáneo", dijo Mulet a Reuters en un correo electrónico, agregando que Naciones Unidas encontró que los ataques en Cap-Haitien fueron "bien planeados y coordinados".

"Los alborotadores tradicionales, ex FAHD (miembros del Ejército haitiano), ciertos políticos, figuras criminales, grupos opuestos a las elecciones, están detrás de estos incidentes. La epidemia de cólera les cayó como una buena oportunidad para crear esta situación", indicó Mulet.

Las muertes por cólera en la epidemia de un mes subieron a 1.034 al 14 de noviembre, mientras que 16.799 personas recibían tratamiento en hospitales, según cifras publicadas este martes por el ministerio de Salud de Haití.

La epidemia de cólera creó una nueva crisis en el Estado más pobre del hemisferio occidental, elevando el temor y enojo entre la traumatizada población, mientras lucha por reconstruirse luego del terremoto del 12 de enero, que dejó más de 250.000 muertos.

Pese a los múltiples desafíos de seguridad, humanitarios y de salud, Mulet dijo que desde los puntos de vista logístico, técnico y de seguridad, "podemos tener elecciones exitosas".