La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha reforzado sus presiones sobre Brasil para que en el país inicie investigaciones inmediatas, respecto de aquellos años en que la dictura militar golpeó sobre esa nación sudamericana.

El organismo llamó al país a abandonar su posición sobre la ley de amnistía y también para abrir los archivos militares, según publicó O Estado de S. Paulo.

La nueva declaración fue hecha por Navi Pillay, encargado de Derechos Humanos de la ONU.

En una reunión con la prensa internacional este jueves, el ex juez sudafricano y actual Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, insistió en que el gobierno tiene la obligación de garantizar el "derecho a la verdad a la gente".

Pillay también confirmó que al día siguiente enviará una carta al gobierno brasileño, pidiendo el cambio de posición.

"Vamos a ser rigurosos al respecto", dijo.