Naciones Unidas instó este martes a todos los gobiernos a abstenerse de enviar de vuelta a los haitianos a su país, que todavía se está recuperando de un terremoto ocurrido hace 18 meses.

El llamado conjunto de la agencia para los refugiados Acnur y la oficina de derechos humanos de la ONU se produjo luego de informes de países -que incluyen a Bahamas, Jamaica, Brasil y Estados Unidos- que deportan haitianos, dijo en una sesión informativa el portavoz del organismo, Adrian Edwards.

Muchas personas siguen viviendo en condiciones precarias en Haití, donde un estimado de 680.000 sobrevivientes del terremoto viven en 1.000 tiendas de campaña en Puerto Príncipe y otras áreas afectadas, dijo.

El terremoto produjo la muerte de más de 300.000 personas y en un principio dejó a más de 1,5 millones sin hogar.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres, y la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, instaron a los gobiernos a renovar los permisos para que los haitianos permanezcan en sus países por razones humanitarias.

"Esta apelación incluye a los haitianos evacuados tras el terremoto, los que se quedaron varados fuera de Haití en el momento del terremoto, así como sus familiares más cercanos bajo el principio de reunificación familiar", dijeron en una carta conjunta a los gobiernos que difundieron públicamente.

Existe una "seria preocupación por las deficiencias de protección existentes y la insatisfacción de necesidades humanitarias básicas".

Los menores no acompañados, los discapacitados y otros que necesitan atención médica, y también las víctimas haitianas de tráfico humano o abuso sexual, son quienes sufren mayor riesgo si son enviados a su país ahora, dijeron.

Trabajadores de asistencia en la capital dijeron el mes pasado que se estaban preparando para un nuevo brote de cólera porque la temporada de lluvias amenaza con revivir una epidemia que causó la muerte de más de 5.000 personas desde octubre.